Mercadona, Carrefour y Lidl afrontan un problema inesperado en octubre: los clientes acuden un 10% más a las tiendas, pero compran menos productos en cada visita

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Mercadona: más visitas, pero una cesta media que se encoge

Mercadona cierra 2025 como líder destacado de la distribución española, con una cuota récord del 27% según Worldpanel by Numerator —la compañía la sitúa en el 28,5% y NielsenIQ la eleva al 29,5%— y una facturación de 41.900 millones de euros, un 8% más que el ejercicio anterior, de los que 39.800 corresponden a España. Pero el motor de ese crecimiento ya no es el gasto por compra, sino la frecuencia: sus supermercados suman 115 tickets más por tienda y día hasta alcanzar una media de 2.675 operaciones diarias. Es decir, entra más gente y más veces, aunque cada vez deja menos dinero en el mismo acto de compra. La tendencia es general en el gran consumo, pero golpea de lleno a la cadena de Juan Roig porque su modelo se apoya en la recurrencia: los hogares ya acuden más a la tienda y llenan menos el carro.

Los datos de la consultora Algori sobre las 18 tiendas reformadas del modelo T9 hasta el 6 de septiembre dibujan esa paradoja con precisión. En esos establecimientos, las cestas semanales pasaron de unas 9.300 a cerca de 9.700, un 3,9% más, mientras las ventas semanales cayeron de 364.000 a 355.000 euros, un 2,4% menos. El responsable es el tique medio, que bajó de 39 euros a 36,60 euros, un descenso del 6,1%. El comprador fragmenta su gasto, reparte el presupuesto entre varias enseñas y usa Mercadona sobre todo para fresco, congelado y platos preparados, dejando la despensa para otros. El reto para la compañía es que ese mayor tráfico acabe compensando la cesta que se encoge, porque la frecuencia, por sí sola, no basta para sostener la facturación.

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