El truco de la moneda para purgar los radiadores y ahorrar calefacción este invierno

El aire acumulado deja la parte alta del radiador fría y obliga a la caldera a trabajar más rato. El purgado se hace en cinco minutos por radiador, y conviene revisar después la presión del circuito.

Reconócelo: llevas meses con la calefacción apagada y ahora hay un radiador que no calienta como debería. La parte de arriba se queda tibia, la de abajo quema y de fondo suena un gorgoteo raro. No está roto. Es aire.

Por qué tu radiador calienta solo por abajo

Dentro del radiador solo debería haber agua caliente circulando. Con los meses, el circuito coge aire por pequeñas pérdidas y ese aire se acumula en la parte alta. El resultado: el aire ocupa el sitio del agua caliente, y esa zona se queda fría. Es como tapar media parrilla: por debajo sigue el fuego, pero arriba no llega nada. Puedes ver cómo funciona un radiador por dentro y confirmarlo en un minuto.

Lo notas en tres detalles. La parte superior fría y la inferior caliente. Ruidos de borboteo cuando el agua empieza a moverse. Y un tercero que casi nadie relaciona: tarda muchísimo en calentar aunque la caldera lleve media hora en marcha. Si te suena alguno, el purgado lo arregla casi siempre.

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Y no es solo una cuestión de confort. Un radiador con aire dentro obliga a la caldera a estar más rato encendida para conseguir la misma temperatura en casa, y eso acaba apareciendo en la factura. Purgar son cinco minutos por radiador.

El purgador es una válvula pequeña que está en la parte alta de uno de los extremos del radiador. Muchos modelos modernos llevan una ranura en la cabeza, igual que la de un tornillo, y ahí encaja una moneda. Giras y cumple la misma función que la llave de purga cuadrada o hexagonal que venden en cualquier ferretería.

Eso sí, la moneda no vale para todos los purgadores: si no hay ranura visible o no encaja con seguridad, no fuerces. Hay modelos que piden destornillador plano o el accesorio del propio fabricante.

Un radiador lleno de aire no calienta menos por capricho: obliga a la caldera a trabajar de más y lo acabas pagando tú cada mes.

Paso a paso para purgarlo sin liarla

  • Apaga la calefacción y espera a que los radiadores estén fríos del todo. El agua que sale puede quemar.
  • Prepara un recipiente pequeño y un trapo viejo debajo de la válvula.
  • Coloca la moneda en la ranura y gira despacio en sentido antihorario. Con un cuarto de vuelta suele ser suficiente.
  • Cuando salga aire, espera. En cuanto el agua fluya continua y sin interrupciones, cierra girando al contrario.
  • Repite el proceso en cada radiador que dé síntomas.

Al purgar sale algo de agua del circuito y la presión de la caldera baja. Lo ves en el manómetro o en la pantalla, y en frío la presión debe quedarse entre 1 y 1,5 bares, aunque manda siempre lo que indique el fabricante. Si ha bajado, muchas instalaciones tienen una llave de llenado para recuperarla. Si no lo tienes claro, mejor que lo revise un técnico.

Purgar no arregla todo, y eso también hay que decirlo

Cada otoño vuelve el mismo consejo y cada otoño hay quien lo ignora hasta que llega la primera ola de frío. Mi opinión es clara: merece la pena. Son cinco minutos por radiador y, en la mayoría de los casos, no hace falta ninguna herramienta especial.

Ahora, tampoco te vendo la moto. Si después de purgar el radiador sigue frío arriba, si la caldera marca error o si el agua no sale con fuerza, el problema es otro y toca llamar a un profesional. Purgar es mantenimiento básico, no un remedio para todo.

Si aún no has encendido la calefacción esta temporada, este es el momento. Empieza por el radiador que peor calienta, ten el trapo a mano y ya me contarás.

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🧠 Para soltarlo en la cena

El aire del radiador roba calor y encarece la calefacción.