El Gobierno vasco estrena un seguro público de impago del alquiler que cubre al propietario hasta 20 mensualidades. La medida, aprobada este martes 13 de octubre, es gratuita para el casero y busca sacar al mercado miles de pisos que hoy siguen vacíos.
Vamos al grano: el Ejecutivo autonómico se pone en el lugar del arrendador y le garantiza que cobrará, pase lo que pase. Si el inquilino deja de pagar, es la Administración la que responde.
Qué cubre el seguro y quién puede pedirlo
El programa se llama Alokaplus y lo pilota el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso. Según sus cálculos, el objetivo es desbloquear hasta 25.000 viviendas vacías en municipios tensionados.
Y no solo tapa las rentas impagadas. También se hace cargo de los suministros pendientes y de los desperfectos que el inquilino haya causado por culpa o negligencia. El Gobierno paga primero al casero y después reclama la deuda al arrendatario por la vía legal.
Traducido: no hay condonación de la deuda. El propietario cobra, la Administración asume el riesgo temporal y quien incumple sigue debiendo el dinero. Itxaso lo dejó claro: al dueño se le da seguridad, pero el inquilino mantiene su responsabilidad.
Para entrar en el programa hay condiciones. El casero tiene que ser una persona física con cinco inmuebles como máximo, la vivienda debe ser habitual y tiene que estar en una zona declarada de mercado residencial tensionado. Además, ambas partes firman un anexo al contrato en el que el inquilino acepta devolver al programa lo que este abone por él.
La cobertura estándar llega a catorce mensualidades y puede alargarse hasta veinte cuando el inquilino entra en los perfiles que el programa considera más vulnerables.
Cómo afecta esto a caseros e inquilinos
El blindaje tiene letra pequeña. La cuantía cubierta cada mes no puede superar la renta pactada ni el sistema estatal de referencia del alquiler. Cuando ese sistema no se pueda aplicar, se toma como referencia el 95% de la renta media mensual del municipio.
Los plazos cambian según el caso. A veces la cobertura arranca cuando el juzgado admite a trámite la demanda de desahucio por falta de pago. Otras, si el piso ya se ha recuperado, basta con presentar la solicitud en un plazo de tres meses.
Y aquí viene el detalle que más importa. Las 14 mensualidades suben hasta 20 si el arrendatario tiene 35 años o menos, más de 65, es familia monoparental o convive con menores o personas con diversidad funcional.
Para el inquilino, el efecto es indirecto pero real. Al no tener que contratar una póliza privada ni adelantar garantías extra, el coste de entrar en un piso debería bajar. Eso sí, si deja de pagar, la deuda no desaparece: la acaba reclamando la propia Administración.
El programa tampoco es automático. No basta con tener el piso vacío: hay que sumarse, firmar el anexo y cumplir los requisitos. Eso deja fuera a los grandes tenedores, fondos y sociedades con carteras amplias.
El precedente que mira Euskadi y lo que queda por ver
El Ejecutivo vasco no inventa la fórmula, pero sí le da una vuelta. Los seguros de impago existen desde hace años y los comercializan aseguradoras privadas. El problema es que la Ley de Arrendamientos Urbanos no aclara quién debe pagar esa póliza. Hay caseros que trasladan el coste al inquilino y encarecen el alquiler. Al asumirlo el Gobierno, ese sobrecoste desaparece para ambas partes.
Defensores y críticos no coinciden. Los primeros sostienen que el programa aporta seguridad jurídica al propietario sin castigar al inquilino; los segundos avisan de que una cobertura tan amplia puede trasladar el riesgo a las cuentas públicas y de que no siempre resulta fácil cobrar después al moroso.
El programa llega en pleno debate sobre el precio del alquiler y con la vivienda como uno de los asuntos que más moviliza a los votantes jóvenes. Euskadi prueba así un modelo que otras comunidades podrían copiar si los resultados acompañan. Conviene seguir dos datos: cuántos propietarios se adhieren en los primeros meses y cuántas de esas viviendas vacías acaban en el mercado.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno vasco ha aprobado un seguro público y gratuito que cubre al propietario hasta 20 meses de impago del alquiler.
- Por qué te importa: Si eres inquilino, puedes esquivar el sobrecoste de las pólizas privadas; si eres casero, cobras aunque el arrendatario deje de pagar.
- A quién afecta: A propietarios con hasta cinco pisos en zonas tensionadas y a inquilinos de esos municipios, con más margen para jóvenes y mayores.
- Hacia dónde vamos: El programa busca liberar 25.000 viviendas vacías. Habrá que ver cuántos caseros se suman y si el modelo se extiende a otras comunidades.



