El crédito al consumo crece un 12,4% y los casos de usura acaban en los tribunales: revisa esto antes de firmar.
Si has pagado a plazos un móvil, una lavadora o las vacaciones, ya formas parte de una tendencia que no deja de subir. El crédito al consumo encadena más de un año de subidas de doble dígito, según las estadísticas que publica el Banco de España. Detrás, hay inflación, una necesidad puntual de liquidez y decisiones tomadas con prisa.
Cuánto ha crecido el crédito al consumo y para qué se pide
El último dato disponible del Banco de España sitúa el crecimiento en el 12,4% interanual. No es un pico aislado: la serie lleva desde septiembre de 2025 por encima del 10% y en algún mes ha superado el 13%. El saldo vivo de esta modalidad alcanzó los 121.625 millones de euros, una cifra que no baja de los 100.000 millones desde abril de 2024.
¿Y en qué se gasta? Sobre todo, en casa. Más de cuatro de cada diez operaciones financian bienes del hogar, como los electrodomésticos o el mobiliario. Le siguen la informática y los móviles, con más del 30% de las operaciones; la automoción, con el 27%; los viajes, con el 18%; y, después, la educación y los equipamientos energéticos, como las placas solares.
Desde Asnef, la patronal de las entidades de crédito reguladas, sostienen que se trata de una herramienta muy útil para que los hogares financien su día a día y ligan el crecimiento al empleo estable y al aumento de población. El indicador que vigilan para detectar problemas es la mora, que hoy ronda el 5%.
Los tipos: por qué las tarjetas revolving superan el 18%
Aquí está el punto que más afecta al bolsillo. El tipo medio ponderado de los créditos al consumo se situó en el 7,16%, frente al 6,96% del mes anterior, según los datos que publica el Banco de España. El organismo detalla que encadena una década sin bajar del 6%, tampoco durante la pandemia.
Financiar sin comparar sale caro: la diferencia entre pagar un 5% o un 18% de interés se nota en cada cuota.
El plazo cambia mucho la factura. Para financiaciones de menos de un año, el tipo ronda el 5%. Entre uno y cinco años sube hasta el 6,97% y, por encima de cinco años, se coloca por encima del 7,7%. Las tarjetas revolving superan el 18%, una cifra que recogen las propias estadísticas del Banco de España.

La trampa aparece cuando la financiación deja de ser un puente para convertirse en la única forma de llegar a fin de mes. Desde Asufin, la Asociación de Usuarios Financieros, describen casos de préstamos de 300 euros que, entre cargos y recargos, acabaron en 1.600 euros, y microcréditos con tipos que llegan al 3.000%. La recomendación del sector es clara: contratar solo con entidades reguladas y leer la letra pequeña completa.
Cómo evitar sobrecostes y cuándo un crédito es usurario
Antes de firmar, pide siempre la TAE, el indicador que resume el coste anual real de la financiación porque suma los intereses y las comisiones. Dos ofertas con la misma cuota pueden esconder costes muy distintos, y el plazo total pesa más de lo que parece.
Sobre la usura, el Tribunal Supremo ha extendido a los préstamos personales el criterio que ya aplicaba a las revolving: un interés que supere en seis puntos el tipo medio del mercado se considera usurario. En el caso que fijó esa doctrina, el préstamo se había contratado al 16,61% TAE cuando la media estaba en el 8,1%.
También hay sentencias que tocan el derecho al honor. El Supremo estimó un recurso contra Cofidis por incluir en un fichero de morosos a una clienta que había impugnado su crédito por usura, y condenó a la entidad a indemnizarla con 2.000 euros. La firma asegura que respeta las decisiones judiciales y que ha reforzado sus procesos internos.
En paralelo la regulación, sigue pendiente. El Ministerio de Economía llegó a dar luz verde a un anteproyecto de ley para ordenar los microcréditos, las revolving y los préstamos rápidos, pero la norma decayó con el adelanto electoral. Preveía que todos los prestamistas estuvieran autorizados y supervisados por el Banco de España, creaba una categoría de prestamistas de alto coste limitada a créditos de bajo importe y fijaba 24 horas de reflexión antes de firmar.
Mientras esa norma no llegue, tu mejor protección es lo que haces antes de firmar. Estos pasos marcan la diferencia:
- Compara la TAE y el plazo total, no la cuota mensual: una cuota baja durante más meses puede salir mucho más cara.
- Comprueba que la entidad figura en el registro oficial del Banco de España antes de dar tus datos.
- Desconfía de préstamos que se conceden en minutos, sin comprobar tu capacidad de pago y con cargos diarios.
- Si crees que tu contrato es abusivo o usurario, reclama por escrito a la entidad y guarda toda la documentación.
Para el caso concreto, lo mejor es consultar con una asociación de consumidores como la OCU o Facua, con la oficina municipal de consumo de tu ciudad o con una Junta Arbitral de Consumo, el sistema público y gratuito para resolver estos conflictos.
Y un último apunte que sirve para casi todo: si la financiación se decide en caliente, rara vez sale bien. Comparar dos o tres ofertas antes de firmar cuesta media hora y puede marcar la diferencia durante años.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: El crédito al consumo crece un 12,4% y las revolving superan el 18% de interés.
- 💸 Posibles consecuencias: Pagar por el producto mucho más de lo que cuesta o entrar en una espiral de deuda.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Comparar la TAE, verificar que la entidad está supervisada y reclamar por escrito si hay abusos.
- 🏁 Resultado final: Comparar antes de firmar evita el sobrecoste y, si el interés es usurario, el Supremo permite reclamar.



