Carrie cumple 50 años y Sitges lo celebra con la copia restaurada en 4K y una invitada que estuvo ahí. Amy Irving, la Sue Snell de 1976, vuelve al festival medio siglo después, mientras el certamen presenta la nueva adaptación de Mike Flanagan para Prime Video.
Porque 'Carrie' no es solo una película de terror: es la primera novela de Stephen King, el papel que convirtió a Sissy Spacek en icono y una imagen que ya pertenece al inventario mental de cualquiera que ame el cine.
Lo que Sitges recupera y lo que trae de nuevo
Irving no es una invitada cualquiera. Su Sue Snell es la única superviviente con conciencia: la chica que se arrepiente, que le cede su cita del baile a Carrie y que, sin querer, la coloca justo debajo del cubo de sangre. El infierno también está empedrado de buenas intenciones.
Lo mejor viene ahora: el Festival de Sitges no se limita a proyectar un clásico en 4K. También presenta la versión de Flanagan para Prime Video, con Summer H. Howell y Samantha Sloyan como Carrie y su madre.
La sangre antes de la sangre
Hay un detalle del origen que casi nadie tiene presente: King empezó a escribir la novela, se atascó, tiró las páginas a la basura y fue su mujer, Tabitha, quien las rescató y le dijo que siguiera.
Y no es casual que fuera ella. Lo que King había escrito era el desconcierto de una adolescente que tiene su primera regla en las duchas del instituto sin saber qué le pasa, y el miedo a que ocurra delante de todos. Una experiencia natural sobre la que generaciones enteras aprendieron silencio.
De Palma no convirtió la pubertad en terror porque sí: la entendía como el momento en el que el cuerpo se vuelve ajeno y el otro, público.
De Palma convirtió esa vergüenza aprendida en terror. Carrie cree que se está muriendo mientras sus compañeras se ríen, y su madre le da una explicación peor: el cuerpo femenino es impuro, el deseo es pecado y la sangre, un castigo.
De ahí la rima entre los dos baños de sangre. En las duchas, Carrie aparece cubierta de su propia sangre cuando aún no entiende su cuerpo; en el baile, son los demás quienes la cubren justo cuando empezaba a apropiarse de él. La telequinesia no es un superpoder, es la pubertad exagerada.
Alrededor, la madre. Piper Laurie aceptó el papel creyendo que aquellos delirios sobre sexo y condenación eran comedia negra, y quizá por eso su Margaret White sigue dando más miedo que cualquier criatura digital. La auténtica figura monstruosa es la que enseña a su hija a odiarse.
Y luego está el suspense. Sabemos lo que Carrie ignora y ahí está toda la crueldad: el vestido cosido a mano, la mirada tierna de Tommy, el baile que por una noche la convierte en reina. De Palma estira ese cuento de hadas porque nadie espera descubrir qué va a pasar. Lo sabemos, y duele más.
La cinta llega con sus deudas a la vista: el instituto se llama Bats High School, los golpes de cuerda de Pino Donaggio remiten a los staccato de Bernard Herrmann en 'Psicosis' y la cámara gira alrededor de la pareja como giró alrededor del beso de 'Vértigo'.
Lo que Flanagan puede contar y De Palma no
La historia lleva medio siglo reciclándose con suerte desigual. 'The Rage: Carrie 2' (1999) recuperó a Irving como Sue; la televisión hizo su versión en 2002; Kimberly Peirce firmó un remake en 2013 con Chloë Grace Moretz; y hasta 'Carrie: The Musical', uno de los fracasos más legendarios de Broadway en 1988, acabó siendo objeto de culto. El material se recicla sin lograr que vuelva a doler.
Ahí entra Flanagan, especialista en convertir casas encantadas en sesiones de terapia. Su Carrie tiene una diferencia de época que el equipo no disimula: en 1976 la protagonista podía salir del instituto y cerrar la puerta. Ahora la humillación se graba, se comparte y la persigue hasta el sofá de casa.
Howell lo resumió en Sitges, en declaraciones recogidas por La Vanguardia: 'Se te exige inventarte un personaje, una imagen pública, cuando todavía no sabes quién eres. Para mí esa es la tragedia principal de la serie: las redes sociales. Sus poderes también dan miedo, pero empiezan a parecerle emocionantes cuando aprende a manejarlos'.
Spacek, Laurie, Irving, y el cubo de sangre. Medio siglo de terror en dos planos.
Nadie quiere ser Carrie, pero casi todos hemos temido serlo. La película sigue preguntando qué parte de Carrie construimos nosotros a base de prejuicios y crueldad.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Sitges celebra el 50 aniversario de 'Carrie' con copia en 4K y Amy Irving de vuelta.
- 🔥 ¿Por qué importa? Flanagan presenta su versión y traslada el horror al acoso en redes sociales.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta: medio siglo después, el cubo de sangre sigue siendo reconocible.



