Cada vez más españoles tienen dos fuentes de ingresos: así está cambiando el mercado laboral

5
La cara B: agotamiento, doble cotización y lo que ese segundo sueldo no arregla

Un hombre adulto parece estresado, sentado en el interior con las manos en la cara junto a una computadora portátil.

El coste personal del pluriempleo no aparece en las estadísticas de empleo, pero sí en el cuerpo de quienes lo sostienen. La encuesta de Randstad a más de 4.500 profesionales, publicada en septiembre de 2025, señala que el 23,5% de los pluriempleados admite que compaginar trabajos le genera fatiga o estrés y que un 11% sostiene que repercute directamente en su salud y en sus relaciones personales. El informe de salud laboral de CCOO de Cataluña de 2026 va más allá y vincula la pluriocupación —que en esa comunidad creció un 53,74% hasta afectar a 104.232 personas en el tercer trimestre de 2025— con más presentismo y más bajas: sumar jornadas recorta el descanso y dispara la fatiga, y la evidencia epidemiológica asocia las jornadas largas a mayor riesgo cardiovascular, insomnio, ansiedad y depresión. Los testimonios lo ilustran: hay quienes limpian tapizados y pinchan como DJ después de su jornada para reunir 1.700 euros al mes.

El segundo sueldo tampoco sale gratis. La idea de que Hacienda castiga a quien tiene dos pagadores es un mito: el IRPF se calcula sobre el total de ingresos, igual que si procedieran de uno solo. El problema está en las retenciones, porque cada empleador retiene como si fuera el único y, al presentar la declaración, la diferencia suele salir a pagar; además, si el segundo pagador supera los 1.500 euros, el umbral que obliga a declarar baja de 22.000 a 15.876 euros anuales. A eso se añade la doble cotización de los autónomos en pluriactividad —269.146 en abril de 2025, un 46,9% más que en 2020, según ATA—, que asumen cuota de RETA y del Régimen General a la vez. Y lo que ese sobreesfuerzo no arregla es el acceso a la vivienda: con un salario medio de 32.587 euros anuales frente a los 37.863 de la UE, encadenar nóminas permite llegar a fin de mes, no dejar de ir al día.

Publicidad
Siguiente