Reconócelo: el boniato relleno y gratinado es esa cena de otoño que siempre prometes y nunca terminas de preparar.
La buena noticia es que no hay una receta, hay cuatro, y una misma base da para cuatro cenas distintas. Hablamos de un boniato asado, abierto por la mitad, relleno y cubierto con una capa de queso dorado. Es la propuesta que recoge Mejor con Salud.
Y ojo con los nombres: batata, camote y boniato son la misma raíz tuberosa, esa cuyo dulzor se lleva de maravilla con ingredientes salados, especias y quesos. Si te lías en la frutería, en la entrada de la batata en Wikipedia queda claro.
Cómo dejar el boniato listo para rellenar sin pelearte con el horno
Para cuatro personas, cuatro boniatos medianos. Lávalos, sécalos bien, pínchalos varias veces con un tenedor, y frótalos con un poco de aceite de oliva si te apetece.
En el horno, 200 °C durante 40 o 60 minutos. En la airfryer, 190 °C entre 35 y 50 minutos, sin amontonarlos y girándolos a mitad de la cocción. El tiempo exacto depende del tamaño de cada pieza y del aparato, así que guíate por el cuchillo: están listos cuando atraviesa sin resistencia la parte más gruesa.
Déjalos templar, ábrelos longitudinalmente y retira parte de la pulpa sin llegar a la piel. Ese hueco es el que rellenas después, y de paso la piel aguanta entera. La pulpa que sacas no se tira: se mezcla con el relleno.
El boniato no pide un horno perfecto: pide paciencia y un cuchillo que entre sin esfuerzo.
Los cuatro rellenos, de la carne picada a los garbanzos
La base no cambia, solo lo de dentro. Estas son las cuatro combinaciones:
- Carne y tomate. Sofríe cebolla y ajo, añade la carne picada y cocínala del todo. Suma tomate triturado, pimienta y orégano o tomillo. La acidez del tomate contrasta con el dulzor del boniato.
- Pollo y verduras. Cocina dados pequeños de pollo con cebolla, pimiento y calabacín, o aprovecha pollo cocido de otra comida. Un poco de yogur natural sin azúcar deja el relleno más cremoso.
- Champiñones y espinacas. Saltea los champiñones hasta que pierdan casi toda su agua y añade el ajo y las espinacas al final.
- Garbanzos y especias. Sofríe cebolla y ajo, suma garbanzos cocidos y escurridos, espinacas y una pizca de comino o pimentón. Aporta proteína vegetal y fibra, así que puedes prescindir de la carne.
El remate es idéntico en los cuatro: mezcla el relleno con parte de la pulpa, vuelve a llenar las mitades y cubre con queso. Y sirve igual para aprovechar sobras, porque cualquier resto decente encaja entre esas dos mitades.
El gratinado: los minutos que deciden si sale bien o sale quemado
Con los boniatos ya rellenos, hornéalos a 200 °C entre 10 y 15 minutos. Si quieres más color, tira del gratinador los últimos 2 o 4 minutos y no les quites ojo. En la airfryer bastan 5 u 8 minutos a 180 °C, y ahí conviene mirar antes de tiempo: el queso queda muy cerca de la resistencia y se dora en un suspiro.
Mi posición, por si te sirve: la de garbanzos es la de un martes cualquiera, se monta en cinco minutos y llena de verdad. La de carne la reservo para el fin de semana. Y la guarnición importa más de lo que parece: una ensalada de hojas verdes con manzana o pera cambia por completo la sensación de plato pesado.
El boniato asado lleva años colándose en las cenas de otoño porque aguanta el calor y se rellena con casi todo. Lo que no perdona es el queso pasado de gratinador.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 55 minutos con horno y unos 45 con airfryer. Nivel de dificultad: fácil. El consejo: no pongas el queso hasta el último momento y ten el grill caliente, porque el dorado perfecto son dos minutos y medio.
Ya me contarás cuál de los cuatro cae primero.




