Potasio e hipertensión: los alimentos que puedes comer sin miedo (plátanos incluidos)

Los datos del ensayo apuntan a que el potasio no sube a niveles peligrosos con la medicación habitual. Los propios autores avisan de quién queda fuera de esta tranquilidad.

Si tomas pastillas para la hipertensión, más de una vez has mirado el plátano con recelo. Y la culpa la tiene el potasio.

Pues ese miedo, en la mayoría de los casos, se sostiene sobre muy poco. Un equipo del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston, ha presentado unos resultados preliminares en las Sesiones Científicas sobre Hipertensión 2026 de la Asociación Estadounidense del Corazón: una dieta tipo DASH no dispara el potasio en sangre en pacientes que toman fármacos para la tensión.

Qué han visto exactamente con el potasio en sangre

El trabajo tira de los ensayos GoFresh y GoFresh Rx, hechos con adultos negros con hipertensión del área de Boston. Al arrancar, los niveles medios de potasio en sangre eran normales: 4,16 mmol/L en el grupo que recibía alimentos de la dieta DASH y 4,18 mmol/L en el que compraba su propia comida.

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Tras la intervención, los investigadores no vieron subidas significativas. Y lo jugoso viene ahora: tampoco hubo diferencias según el fármaco que tomara cada participante. IECA, ARA-II, diuréticos ahorradores de potasio, betabloqueantes, más el uso de antiinflamatorios no esteroideos. Todos pasaron por el mismo aro y el potasio no se desmadró. Eso sí, hablamos de datos presentados en un congreso, no de un ensayo ya publicado y revisado por pares.

Ojo al matiz, porque aquí está el motivo real de tanto aviso: la hiperpotasemia, que es como se llama al potasio alto en sangre, puede alterar el ritmo cardíaco. Por eso los médicos vigilan la fruta y las legumbres en según qué pacientes.

El miedo al plátano viene de un riesgo real, pero el estudio apunta a que el enemigo no es la fruta, sino unos riñones que ya no filtran.

Entonces, ¿puedo comer plátanos tranquilo?

Si tu caso es hipertensión sin más, con el potasio en rango y los riñones funcionando, la respuesta que dan estos datos es sí. Plátano, alubias, espinacas, aguacate, patata con piel,, frutos secos sin sal. Nada de esto es un peligro por sí mismo; al contrario, la dieta DASH se apoya justo en ellos para bajar la tensión.

El potasio ayuda a contrarrestar el sodio, y ahí está la gracia. De hecho, la dieta DASH la diseñaron los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, el país donde más se ha estudiado este patrón alimentario. Si quieres ver cómo se reparte un día completo, tienes el plan oficial de la dieta DASH publicado por el NHLBI.

Quién debería seguir con la guardia alta

Aquí viene el pero, y es un pero grande. Los propios autores avisan de que esto no es un cheque en blanco para cualquiera con hipertensión. El estudio dejó fuera a pacientes con enfermedad renal en estadio 4 o 5 y a personas que ya tenían el potasio alto antes de empezar. Y todos los participantes eran personas negras residentes en Boston, así que los resultados no se pueden extrapolar sin más al resto de la población.

Llevamos años tratando el plátano como si fuera veneno en la consulta del cardiólogo, y el problema nunca fue la fruta. El potasio se descontrola cuando el riñón no filtra bien o cuando hay un tratamiento que lo favorece, no porque te comas dos plátanos a la semana. Si tienes la función renal tocada, aquí sí hay que preguntar al médico antes de cambiar nada.

Lo que piden los investigadores es más estudios en gente con el riñón más castigado y con cifras de potasio ya elevadas de salida. Mientras llegan, la foto es esta: la mayoría de los hipertensos puede llenar la frutera sin culpa.

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💡 El truco del almendruco

Tiempo total: lo que tardas en llenar el carro de la compra. Nivel de dificultad: fácil. El truco está en repartir los alimentos ricos en potasio a lo largo del día en lugar de atiborrarse a plátanos en una sola merienda.