El Thyssen reúne 25 obras maestras de la Mauritshuis y, entre ellas, nada menos que un Vermeer. La pinacoteca madrileña ha recibido un conjunto excepcional de pintura holandesa del siglo XVII que ya puede visitarse en Madrid.
Ha sido un intercambio simultáneo: la Mauritshuis de La Haya ha enviado veinticinco piezas de su colección permanente y el Thyssen ha prestado otras tantas al museo neerlandés. La propia institución presenta el conjunto como una visión amplia y extraordinaria de los Países Bajos del siglo XVII. Es un modelo de colaboración que permite ver fondos que habitualmente no salen de su sede.
Qué vas a ver en esta exposición de pintura holandesa
El recorrido abarca un arco cronológico que arranca en 1615 y se cierra en 1705. Son casi cien años de pintura neerlandesa repartidos en tres salas, organizadas por temas y no por fechas: primero la vida cotidiana, después el paisaje y, al final, un cierre difícil de olvidar.
La primera sala está dedicada a los bodegones y a la pintura de género, ese término que designa las escenas de la vida diaria. Allí aparecen Ambrosius Bosschaert, Jan Baptist Weenix, Adriaen Coorte, Pieter van Anraadt, Gerard ter Borch, Gerrit Dou, Pieter de Hooch, Abraham van Beyeren, Pieter Claesz, Nicolas Maes, y Jan Steen. Eran cuadros pensados para mirarse de cerca: frutas, vajillas, interiores domésticos y gestos pequeños que hoy siguen contando una historia.
El segundo espacio se abre a los paisajes y a las composiciones con figuras. Entre los autores reunidos hay nombres mayores: Pieter Saenredam, Jan Both, Rembrandt, Frans Hals, Jacob van Ruisdael, Salomon van Ruysdael, Gerrit van Honthorst y Hendrick Avercamp. Una sala que reúne a Rembrandt y a Frans Hals ya justifica la entrada.
Ese momento en que uno se topa con una obra que no esperaba es el mejor regalo que puede hacer una exposición.
La tercera sala guarda el tramo final: El Jardín del Edén y La caída de Adán y Eva, firmados por Jan Brueghel el Viejo y Rubens, y la Vista de Delft, la joya de Vermeer. Pocas veces se ven tan cerca un paraíso pintado a cuatro manos y una vista urbana neerlandesa.
La obra en la que conviene detenerse
La Vista de Delft es la pieza que muchos vendrán a buscar, y con razón. Vermeer retrató su ciudad natal con una luz suave y casi detenida que lo ha convertido en uno de los pintores más admirados de todos los tiempos. Está considerada una de las grandes obras de paisaje de la historia y, vista de cerca, el dato no sorprende a nadie.
Conviene mirarla sin prisa. Fíjate en cómo el cielo ocupa buena parte del lienzo y en el silencio que se cuela entre los tejados: ahí está la clave de su magnetismo. Para quien no conozca al pintor, es una puerta de entrada inmejorable a su obra y, de paso, al Siglo de Oro neerlandés.

Dos museos que se miran a la cara
La Mauritshuis conserva una de las colecciones más finas de pintura neerlandesa y ocupa un palacio del siglo XVII en el centro de La Haya. Entre sus fondos está La joven de la perla, el cuadro más reconocible de Vermeer. Que ceda temporalmente 25 piezas es una muestra de confianza hacia el Thyssen.
Lo más interesante del montaje es que las obras se han agrupado en en tres grandes temas, los mismos que sostuvieron el mercado del arte en los Países Bajos: el bodegón, la escena cotidiana y el paisaje.
Ese orden ayuda a entender por qué una sociedad de comerciantes y ciudades prósperas quiso rodearse de cuadros que hablaban de su propia vida. La exposición se sigue con facilidad y funciona como un pequeño curso de pintura holandesa en una tarde.
Y para quien ya conozca bien el género, queda otro aliciente: comparar piezas que rara vez se exhiben juntas y ver cómo respira una misma época en formatos muy distintos.
Cómo y cuándo visitarla
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge la muestra hasta el 10 de enero de 2027, en Madrid. Los lunes abre de 12:00 a 16:00 horas, con entrada gratuita; de martes a viernes y los domingos, de 10:00 a 19:00; y los sábados, de 10:00 a 21:00.
Son los horarios que facilita el propio museo, así que conviene confirmarlos y revisar las condiciones de acceso en la web oficial del museo antes de acercarse. En paralelo, el Thyssen ha enviado a La Haya otras 25 obras de su colección, de modo que el diálogo entre ambas pinacotecas se puede leer en espejo. Una cita ineludible en Madrid este otoño, y una de esas que no conviene dejar para el último fin de semana.
Ficha técnica
- Título: Mauritshuis – Thyssen-Bornemisza
- Autor o autora: Johannes Vermeer, Rembrandt, Frans Hals, Rubens y Jan Brueghel el Viejo, entre otros
- Qué puedes ver: 25 obras de la Mauritshuis repartidas en tres salas: bodegones, escenas de género, paisajes y la Vista de Delft de Vermeer
- Recinto y ciudad: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid



