La IA de Endesa destapa un fraude eléctrico en 16 restaurantes de Barcelona inflados con influencers

Endesa cruzó el consumo eléctrico de los locales con su tamaño y actividad, y vio que no cuadraba. Varios buffets presuntamente enganchados al alumbrado público se promocionaban en redes con salones abarrotados.

Dieciséis restaurantes de Barcelona pagaron a influencers para llenarse. Los vídeos funcionaron tan bien que Endesa los vio.

Y no es una metáfora. El fraude eléctrico en restaurantes de Barcelona lo destapó un algoritmo: la distribuidora cruzó el consumo real de esos locales con su tamaño y su actividad, y la cuenta no salía por ningún lado. Según adelantó El Periódico y recoge Xataka, varios buffets abarrotados de gente estaban pagando por mucha menos luz de la que gastaban.

El vídeo enseñaba un salón lleno; el contador, otra cosa

El razonamiento es de sentido común, que es justo lo que tiene cruzar datos. Locales enormes, redes sociales mostrándolos a rebosar y un consumo eléctrico que no cuadraba con ninguna de las dos cosas. La IA de e-distribución cruzó consumo, tamaño y actividad esperable y dictaminó lo evidente: por metros y por volumen de negocio, ahí había que estar pagando bastante más.

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Después llegó lo de siempre. Inspección, semanas de espera y fraude documentado: los locales andaban presuntamente pinchados al alumbrado público. Desde la Unidad contra el Fraude de Endesa lo resumen con una frase que debería ir enmarcada: 'Las redes son hoy lo que fue en el pasado la Guía del Ocio de Barcelona'. Muchas luces, pocas luces.

Un detalle que casi nadie mira: quien inspecciona y factura no es la comercializadora, sino e-distribución, la filial de redes de Endesa. Y otro más: esto no es IA de escaparate. La filial ya usaba machine learning y deep learning para cazar anomalías, y encuentra robos en una de cada dos inspecciones, el doble que en 2017. Lo nuevo es que el algoritmo ahora también mira Instagram. Pues eso.

Los números del fraude: 200 al día, más de ocho cada hora

Según la nota de prensa de Endesa de mayo de 2026, su filial detectó 72.700 fraudes a lo largo de 2025, la cifra más alta del último lustro y 1.700 más que el año anterior. Son unos 200 al día. Más de ocho cada hora, para que te hagas una idea. Entre 2021 y 2025 se cerraron más de 320.000 expedientes y se recuperaron más de 3.750 GWh.

Tampoco pensemos en el pícaro doméstico con una alargadera en el rellano. El 52% de la energía defraudada corresponde a industrias, negocios, grandes consumidores, y plantaciones de marihuana. Solo el 5% son suministros pequeños de menos de 3 kW. Cerca del 60% de los fraudes son enganches directos, sin contrato de por medio.

En Barcelona capital se registraron 5.487 casos en 2025, 891 más que en 2024. Cataluña sumó 24.347, un 7% más. Tampoco es la primera vez: en diciembre de 2025, la operación 'Nihari' encontró 24 de 26 supermercados inspeccionados enganchados a la red, con 33 técnicos de Endesa desplegados.

La publicidad funcionó tan bien que acabó siendo la prueba: nadie denuncia un local lleno, pero un algoritmo sí sabe lo que cuesta tenerlo lleno.

Pinchar la luz es delito, pero la multa es de juguete

Pinchar la luz es un delito de defraudación de fluido eléctrico. El artículo 255 del Código Penal castiga con multa de tres a doce meses a quien altera el contador o se engancha por medios clandestinos. Si lo defraudado no pasa de 400 euros, la cosa baja a uno o tres meses.

La reforma de la Ley Orgánica 1/2026 añadió un subtipo agravado con prisión de 6 a 18 meses, pero solo para casos ligados a plantaciones de marihuana. Un restaurante, por raro que suene, no entra ahí.

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La vía administrativa tiene más dientes. El artículo 87 del Real Decreto 1955/2000 permite a la distribuidora cortar el suministro de forma inmediata y facturar la potencia que deberían haber contratado por seis horas diarias durante un año.

Hagamos la cuenta: 2.190 kWh por kilovatio, así que un local de 30 kW arrojaría 65.700 kWh. A 15 céntimos por kWh, unos 9.855 euros antes de la vía penal. El detalle lo cambia todo.

La CNMC cifra en unos 150 millones de euros lo que estas prácticas encarecen la factura de todos. La Defensoría del Pueblo ya avisó de que las distribuidoras usan ese artículo como sustituto imperfecto del derecho sancionador.

Queda el debate de fondo. El Reglamento europeo de IA prohíbe crear bases de datos faciales con extracción no selectiva de imágenes, aunque estimar la ocupación de un local quede, a priori, fuera de esa línea roja. Los términos de Meta exigen permiso escrito para rastrear sus plataformas. Si lo que se hizo fue revisar vídeos públicos a mano o recibir material de los propios locales, no hay infracción. Cosas que pasan en 2026.

Hasta que lo decidan las autoridades y los tribunales, los delitos siguen siendo presuntos. Pero la moraleja ya se la sabe todo el mundo: si estafas, no lo enseñes a cámara. Los foodinfluencers van a tener que buscarse otra metodología.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Dieciséis restaurantes de Barcelona pagaban a influencers y, presuntamente, también se ahorraban la factura de la luz.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Endesa detectó 72.700 fraudes en 2025 y estas prácticas encarecen la factura de todos.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos afecta: la pagamos los demás. Y sí, también es un meme buenísimo.