Qué hacer en un día en Tánger: lugares imprescindibles y souvenirs típicos

Tánger se alcanza en ferry desde Tarifa o Algeciras y, al bajar del barco, la sensación es la de haber cambiado de continente sin apenas haberse movido del estrecho. La ciudad se recorre bien a pie: la medina trepa desde el puerto hasta la kasbah, el Grand Socco hace de bisagra entre el ensanche y el casco antiguo, y el barrio del Marshan se asoma al acantilado. Aquí se encuentran el Atlántico y el Mediterráneo, y esa doble condición explica su luz, su cocina y buena parte de su historia.

El criterio de esta selección es la jornada de ida y vuelta: un recorrido que arranca en el Grand Socco, sigue por los zocos y la kasbah, reserva el mediodía para comer y deja la tarde a una excursión corta en taxi, con Cabo Espartel y las Cuevas de Hércules a unos 14 kilómetros del centro. Se han priorizado paradas que se hacen andando o con un solo desplazamiento, y las compras que de verdad se encuentran en la medina: cuero, especias, cosmética, cerámica y textiles, además del hammam con jabón negro y guante kessa.

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Tomar un té con hierbabuena en el Café Hafa

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Foto de Zeynep S. en Unsplash

Fundado en 1921 por el tangerino Mohamed Alouch, el Café Hafa se ha ganado a pulso figurar en cualquier jornada tangerina. Está encaramado al acantilado del barrio del Marshan y mantiene las señas de identidad de sus orígenes: cinco terrazas escalonadas, mesas y sillas de hierro, azulejos y una barandilla sobre el estrecho de Gibraltar. En un día despejado se distingue la costa española al otro lado del agua y, al caer la noche, las luces de Tarifa. Por esos veladores han pasado Paul Bowles, William S. Burroughs, Jean Genet, Juan Goytisolo, Mohamed Choukri, los Beatles y los Rolling Stones, y Luis Eduardo Aute le dedicó la canción Hafa Café, incluida en su disco Slowly (1992).

Para una excursión de un día su gran baza es el precio y la ubicación. El té con hierbabuena ronda los 10-15 dirhams (en torno a 1-1,50 euros) y solo se paga en efectivo, así que conviene llevar billetes pequeños. Se llega caminando en 15-20 minutos desde la Kasbah, en un paseo tranquilo, o en petit taxi desde el Grand Socco por unos 10-20 dirhams. Abre todos los días, aproximadamente de 9:00 a 23:00, y a 150 metros quedan las Tumbas Fenicias. Lo ideal es plantarse hora y media o dos antes del atardecer, porque a partir de las 17:00 las mejores mesas vuelan; el servicio es lento y las instalaciones, sencillas y algo descuidadas, pero se va por las vistas y el ambiente.