Qué hacer en un día en Tánger: lugares imprescindibles y souvenirs típicos

Tánger se alcanza en ferry desde Tarifa o Algeciras y, al bajar del barco, la sensación es la de haber cambiado de continente sin apenas haberse movido del estrecho. La ciudad se recorre bien a pie: la medina trepa desde el puerto hasta la kasbah, el Grand Socco hace de bisagra entre el ensanche y el casco antiguo, y el barrio del Marshan se asoma al acantilado. Aquí se encuentran el Atlántico y el Mediterráneo, y esa doble condición explica su luz, su cocina y buena parte de su historia.

El criterio de esta selección es la jornada de ida y vuelta: un recorrido que arranca en el Grand Socco, sigue por los zocos y la kasbah, reserva el mediodía para comer y deja la tarde a una excursión corta en taxi, con Cabo Espartel y las Cuevas de Hércules a unos 14 kilómetros del centro. Se han priorizado paradas que se hacen andando o con un solo desplazamiento, y las compras que de verdad se encuentran en la medina: cuero, especias, cosmética, cerámica y textiles, además del hammam con jabón negro y guante kessa.

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Comer un tajín, un cuscús o pescado fresco en la medina

a bunch of fish that are on a table
Foto de engin akyurt en Unsplash

Comer en la medina de Tánger es una de las razones para bajar del ferry con hambre. Al ser una ciudad de dos mares, aquí manda el pescado: lubina, dorada, lenguado, sardinas o calamares llegan del día y se pasan por la brasa de carbón. La dirección más célebre es Le Saveur du Poisson, en el número 2 de Escalier Waller, junto al Grand Socco: no hay carta, sino un menú fijo de cuatro o cinco pases —sopa de pescado, un tajín y el pescado del día a la parrilla, con zumo de frutas y postre de miel y frutos secos— que ronda los 200-250 MAD. Anthony Bourdain lo puso en el mapa, no admiten reservas, cierran los viernes y solo aceptan efectivo, así que conviene llegar temprano porque se llena.

Si prefieres decidir sobre la carta, Kebdani —en la Rue Dar Baroud, a cinco minutos del Petit Socco— sirve tajín de pescado con chermoula, cuscús con verduras de temporada y brochetas, con cuentas en torno a 100 MAD. Ten en cuenta que el cuscús es plato de viernes en todo Marruecos: si tu visita cae en ese día lo encontrarás por todas partes. Como referencia, un tajín cuesta entre 60 y 100 MAD, el cuscús entre 70 y 90 y el pescado a la parrilla entre 100 y 120. Muchos locales de la medina tienen terraza en la azotea con vistas al puerto, un buen motivo para alargar la comida. Lleva dirhams en efectivo, porque los sitios pequeños no aceptan tarjeta, y siéntate pronto: el almuerzo se sirve entre las 12:00 y las 15:00.

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