Alejandra Prat se planta en el debate 'nepo baby' con una respuesta que no deja margen: su apellido no es una vergüenza.
La periodista y colaboradora de televisión, hija del mítico presentador Joaquín Prat, ha metido baza en la conversación más repetida de los últimos meses en redes. Lo ha hecho en unas declaraciones recogidas por Diez Minutos, y su tesis es sencilla: llevar el apellido familiar y tener carrera propia son cosas compatibles.
'Ahora lo llaman nepo baby. Antes bastaba con decir hija de', resume. Y añade el matiz que se le escapa a media internet: 'Una etiqueta no cuenta una vida ni explica el trabajo que hay detrás de una carrera'.
Reconoce, sin rodeos, que su apellido ha podido facilitarle cosas. Claro que un apellido conocido puede abrir puertas, admite. Y remata: 'Reconocerlo no resta valor al esfuerzo: obliga a distinguir entre una oportunidad y lo que cada uno hace con ella'.
El apellido Prat: ni peso ni vergüenza
Nada de victimismo. 'Ser hija de Joaquín Prat jamás ha sido un peso ni algo de lo que avergonzarme. Ha sido una grandísima suerte', confiesa. Ahí está la clave de su discurso: no niega el punto de partida, niega que el punto de partida explique el recorrido entero.
Su argumento de fondo es que seguir la profesión de los padres no lo inventó la generación de TikTok. 'Hay familias de médicos, abogados, hosteleros o músicos donde los hijos siguen la profesión de sus padres. Compartir una vocación también puede nacer de lo que vemos en casa. Me gustaría que mirásemos las trayectorias antes que las etiquetas', plantea.
El apellido puede abrir la primera puerta, pero no sostiene una carrera durante veinte años.
Tampoco es la única en casa. Su hermano Joaquín también sigue los pasos del presentador y reivindica su figura cada vez que tiene ocasión. Los Prat han convertido el orgullo por su padre en un rasgo de identidad, no en un tema incómodo que esquivar.
De dónde sale el término que Belén Esteban puso en órbita
'Nepo baby' no aparece todavía en el diccionario, pero su raíz sí. La RAE define nepotismo como la utilización de un cargo para designar a familiares o amigos en determinados empleos o concederles otro tipo de favores, al margen del principio de mérito y capacidad. El añadido de 'baby' apunta a los hijos de caras conocidas de la televisión, la moda o el deporte que arrancan con ventaja de salida.
El término se viralizó hace unas semanas, cuando Belén Esteban lo usó en '¡De viernes!' para referirse a Julia Janeiro. La de Paracuellos aclaró que no lo lanzaba como insulto: 'Hay muchas nepo babies y no es malo. No es un insulto', dijo. El que parecía un dardo suelto acabó siendo conversación nacional durante días.
Lo que este debate dice de nosotros (y lo que se exagera)
Cada vez que un hijo de alguien conocido estrena proyecto, el término vuelve como un relámpago. Sirve para describir un punto de partida y resulta bastante perezoso como veredicto final. La diferencia no se mide en la primera entrevista, sino en la décima. El concepto de nepotismo viene de lejos; lo nuevo es la etiqueta, el meme y el escarnio a velocidad de scroll.
Mi lectura: el debate acierta cuando señala privilegios de salida, y se pasa de frenada cuando convierte eso en una condena vitalicia. Nadie elige a sus padres. Lo que sí se elige es qué se hace después, y ahí las etiquetas no puntúan nada. Lo decía ella misma: antes bastaba con decir hija de.
Lo próximo será ver si la próxima vez que alguien con apellido conocido presente un proyecto, la conversación va sobre el proyecto o sobre el apellido. Ahí sabremos si este debate ha madurado o simplemente ha cambiado de escenario.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Alejandra Prat, periodista y colaboradora, hija del presentador Joaquín Prat.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? El debate 'nepo baby': ella reivindica su apellido sin complejos y pide mirar trayectorias.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el término volvió a viralizarse con el dardo de Belén Esteban a Julia Janeiro.



