Las pinturas profanas de Sijena ya tienen fecha de regreso: el traslado desde el MNAC arrancará el próximo 19 de octubre.
El Gobierno de Aragón ha dado este viernes luz verde al traslado de las llamadas pinturas profanas desde el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) hasta el Monasterio de Sijena. La decisión se ha adoptado en el pleno extraordinario de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Huesca.
Los trabajos arrancarán el 19 de octubre y se cerrarán el 5 de noviembre, según el Ejecutivo aragonés. Desde el museo, eso sí, matizan que ese calendario es 'orientativo' mientras no reciban el aval oficial. Cuando llegue, esperan poner en marcha cuanto antes unas labores que durarán entre cuatro y cinco semanas, el mismo mes en que expira el contrato con la empresa especializada en el transporte de las obras.
El origen de este paso está en la propuesta del MNAC de iniciar el desmontaje el pasado mes de julio. Entonces, Aragón se mostró sorprendida por la premura y frenó la operación alegando que faltaba todo el proyecto técnico necesario. Desde entonces, el Ejecutivo aragonés ha invertido hasta seis millones de euros en rehabilitar y acondicionar el monasterio, además de adquirir un sistema de peines en la zona de los dormitorios, el espacio donde se colocarán las piezas.
Las obras viajarán hasta el Monasterio de Sijena, en Villanueva de Sijena (Huesca), el mismo conjunto del que salieron hace más de seis décadas. La operación servirá, además, como ensayo general para el regreso de las pinturas murales de la sala capitular, las más delicadas de todo el conjunto.
Cuando el patrimonio vuelve a su sitio no se cierra un expediente: se recompone la memoria de un lugar.
Qué son las pinturas profanas de Sijena y por qué importan
Estamos ante un conjunto de pintura mural del siglo XIII formado por ocho piezas, la más grande de 386 centímetros, que decoraban la parte superior de los muros en en una sala situada entre la iglesia y el claustro. Salieron del monasterio en los años sesenta y desde entonces se exhibían en el MNAC, donde han podido contemplarse durante décadas.
Su estado de conservación es relativamente bueno, y eso es una gran noticia para una obra de esta antigüedad. No ocurre lo mismo con los murales de la sala capitular, los más relevantes y los más castigados por el incendio que sufrió el monasterio en 1936. Esa diferencia explica por qué las profanas viajan ahora y las religiosas tendrán que esperar: la fragilidad de cada soporte marca los tiempos de cualquier mudanza de arte medieval.
Un litigio patrimonial que empieza a cerrarse
Una sentencia del Tribunal Supremo de 2025 obliga a devolver a su emplazamiento original el patrimonio pictórico de Sijena, una disputa que ha enfrentado durante años a Aragón y Cataluña. El juzgado de Huesca ha fijado mayo de 2027 como fecha tope para el retorno de las pinturas murales de la sala capitular, el conjunto que todavía permanece en Barcelona.
Conviene mirar este traslado con perspectiva. Los grandes litigios por patrimonio religioso y civil han marcado buena parte de la política cultural de las últimas décadas, y casi siempre se resuelven con acuerdos técnicos más que con gestos. Aquí, el intercambio de información entre ambas administraciones se ha desarrollado en un tono constructivo, según el Ejecutivo aragonés, y el proceso se tomará como pauta para el siguiente movimiento.
La vicepresidenta aragonesa, Mar Vaquero, sostiene que su Gobierno seguirá tendiendo la mano para facilitar el regreso de todo el patrimonio de Sijena, y ha subrayado que Aragón está dispuesta a ejecutar el retorno de forma subsidiaria si el calendario judicial no se cumple. Para el visitante, lo interesante llega después: un monasterio rehabilitado que irá recuperando, pieza a pieza, el discurso visual para el que fue concebido.
Cómo será el viaje de las pinturas hasta Sijena
De la logística se encargará la empresa SIT Spain Arte, especializada en el transporte de obras de arte, con un seguro de 1,7 millones de euros. El desmontaje en el MNAC requiere plataformas elevadoras, porque las piezas están a más de cuatro metros de altura, y todas las fases contarán con la supervisión de los técnicos aragoneses.
El transporte se hará en un camión de 30 metros cúbicos con dos conductores y control de humedad y temperatura, precedido por un estudio de la ruta y de los accesos al monasterio.
Ya en destino, el desembalaje necesitará al menos dos o tres jornadas de trabajo con varios técnicos. Las obras quedarán en una zona acondicionada para su recepción antes de someterse a una restauración final a cargo de los profesionales aragoneses.
Para quien siga de cerca el patrimonio medieval, el calendario merece atención, pero también lo merece el resultado: un conjunto del siglo XIII que vuelve a leerse en la sala que un día decoró. Quien quiera conocer los detalles del proceso y de los siguientes hitos puede consultar la web oficial del MNAC, que irá informando de las fases.
Antes de acercarse, conviene confirmar horarios y condiciones de visita en los canales oficiales, ya que la reapertura de la sala se ajustará al final de los trabajos. La visita merece la pena: pocas veces se puede seguir tan de cerca el regreso de una obra a su casa.
Ficha técnica
- Título: Pinturas profanas del Monasterio de Sijena.
- Autor o autora: Anónimo, pintura mural del siglo XIII.
- Qué puedes ver: Ocho piezas de pintura mural, la mayor de 386 centímetros, que decoraban la sala situada entre la iglesia y el claustro.
- Recinto y ciudad: Monasterio de Sijena, en Villanueva de Sijena (Huesca); hasta su traslado, Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), Barcelona.



