Marc Giró ha vuelto a demostrar que no necesita suavizar sus palabras para cuestionar determinadas costumbres sociales. El presentador catalán ha aprovechado su participación en el pódcast Aigua Clara para criticar la forma en que se plantean algunas preguntas en las entrevistas, especialmente cuando se trata de cuestiones relacionadas con el feminismo, el machismo y los derechos del colectivo LGTBIQ+. Su reflexión ha terminado apuntando directamente a la Casa Real y a las preguntas que, a su juicio, también deberían responder los hombres.
La conversación ha dejado varios momentos destacados por la contundencia de sus argumentos. Giró considera que no tiene sentido preguntar una y otra vez a determinadas mujeres si son feministas o a ciertas personas si defienden los derechos LGTBIQ+, mientras se evita formular preguntas equivalentes a los hombres. Para explicar su postura, ha recurrido al ejemplo del rey Felipe VI y ha planteado que el monarca también podría enfrentarse a cuestiones sobre el machismo.
El presentador abordó este asunto durante su intervención en Aigua Clara, el pódcast que acaba de estrenar su segunda temporada. Junto a Antoni Bassas y Alba Alfageme, Marc Giró habló sin rodeos de una práctica periodística que le resulta especialmente irritante. Su argumento no se limita a cuestionar el contenido de algunas preguntas, sino que pone el foco en quién las recibe y por qué no se plantean de la misma manera a todo el mundo.
El rey Felipe VI, en el centro de la crítica de Marc Giró

La referencia al rey Felipe VI apareció cuando Marc Giró explicó que determinadas preguntas deberían dirigirse también a los hombres, en lugar de concentrarse únicamente en mujeres o personas que ya han expresado públicamente sus posiciones. El presentador considera que preguntar por el feminismo a una mujer puede resultar poco pertinente si no se aplica el mismo criterio a quienes deberían explicar su propia relación con el machismo.
Su planteamiento quedó especialmente claro cuando propuso trasladar esa cuestión al ámbito de la monarquía. Giró mencionó Zarzuela como un lugar en el que también podrían formularse preguntas directas sobre estas cuestiones y utilizó al rey Felipe VI como ejemplo de una figura pública a la que se le podría preguntar si es machista o si lo ha sido.
La reflexión no se centra únicamente en el monarca. El objetivo de Giró es señalar una diferencia en el tratamiento de hombres y mujeres dentro de las entrevistas. Según su argumento, mientras a ellas se les pregunta con frecuencia si son feministas, a ellos no se les plantea con la misma insistencia si mantienen actitudes machistas.
Por eso, la alusión al rey Felipe VI funciona como parte de una crítica más amplia sobre los hábitos periodísticos. Giró propone cambiar el sentido de las preguntas y dejar de exigir a determinadas personas que justifiquen convicciones que ya forman parte de su discurso público. En su lugar, defiende que se interrogue también a quienes rara vez tienen que explicar su posición ante esos mismos asuntos.
Marc Giró estalla al recordar la pregunta sobre el antifascismo
Uno de los momentos más contundentes de la conversación llegó cuando Marc Giró recordó una pregunta que, según explicó, le han formulado en distintas ocasiones: “Ah, ¿pero usted es antifascista?”. Su reacción fue inmediata y dejó claro que no entiende por qué se plantea esa cuestión como si defender una posición contraria al fascismo fuera algo que necesitara una explicación extraordinaria.
La respuesta que dio resume su crítica a ese tipo de entrevistas: “¿Es que usted no? Es que la pregunta no es si yo soy antifascista, es si lo es usted”. Con estas palabras, Giró trasladó la responsabilidad al interlocutor y cuestionó que sea siempre la persona entrevistada quien deba justificar su postura, en lugar de preguntar también a quien formula la cuestión.
El presentador considera que el problema está en el enfoque. A su entender, algunas preguntas se repiten sin analizar si realmente aportan información nueva o si se plantean desde una perspectiva equilibrada. La cuestión del antifascismo le sirve para explicar que el periodista también puede quedar interpelado por aquello que pregunta.
Esta misma lógica es la que después aplica al hablar del feminismo y del machismo. En lugar de insistir en que una mujer declare si se considera feminista, Giró cree que sería más útil preguntar a los hombres si son machistas y cómo se sitúan ante la igualdad. Su crítica, por tanto, se dirige tanto al contenido de las entrevistas como a la desigualdad con la que se distribuyen determinadas preguntas.
La reacción de Marc Giró a la pregunta que recibió Rosalía

Otro de los ejemplos que utilizó Giró fue una entrevista reciente a Rosalía, en la que una periodista le preguntó si era feminista. El presentador no ocultó su sorpresa al recordar ese momento y consideró que la cuestión resultaba especialmente innecesaria en el caso de la cantante.
Su reacción fue contundente: “¿Pero cómo le preguntas eso? ¡A Rosalía! ¡Si su líquido amniótico es el feminismo! ¡Si ha nacido con eso! Te quedas flipada, aquella chica se quedó flipada de que le preguntaran una vez más si era feminista. ¿En serio?”.
Con esa intervención, Marc Giró cuestionó que se vuelva a pedir a determinadas mujeres una declaración sobre el feminismo cuando, desde su punto de vista, su trayectoria pública ya permite entender su posición. La crítica no se limita a Rosalía, sino que utiliza el caso de la artista para ilustrar una práctica que el presentador considera repetitiva.
El ejemplo también conecta con su reflexión sobre el rey Felipe VI. Para Giró, el problema no es que se pregunte por el feminismo o por los derechos de las mujeres, sino que esas cuestiones recaigan de manera recurrente sobre las mismas personas, mientras los hombres no reciben preguntas equivalentes sobre sus posibles actitudes machistas.
“La pregunta no es si ella es feminista, sino si usted es machista”
Marc Giró insistió en esa idea durante la conversación con Antoni Bassas y Alba Alfageme. El presentador considera que la atención debería cambiar de dirección cuando se entrevista a mujeres o a personas vinculadas a la defensa de los derechos LGTBIQ+. En vez de preguntarles continuamente por su activismo, propone examinar también las actitudes de quienes no suelen tener que dar explicaciones en ese terreno.
Así lo expresó durante el pódcast: “La manía de preguntaros a las mujeres si sois feministas, o si yo soy activista por los derechos LGTBIQ+. La pregunta no es si ella es feminista, sino si usted es machista”.
A continuación, planteó una comparación que refuerza su argumento: “Yo no veo que a los tíos les pregunten: 'Oiga, ¿usted es machista?'”. Con esta observación, Giró denunció lo que considera un desequilibrio en el tratamiento informativo de hombres y mujeres, especialmente cuando se abordan asuntos relacionados con la igualdad.
La propuesta que plantea es invertir el enfoque habitual. En lugar de pedir a una mujer que confirme una posición que ya ha defendido públicamente, se podría preguntar a los hombres cómo entienden el machismo y si reconocen haber mantenido actitudes de ese tipo. El rey Felipe VI aparece como ejemplo concreto de esa posibilidad, aunque Giró no aporta en el fragmento una respuesta del monarca ni relata que se haya producido una entrevista entre ambos.



