Un juez investiga a una maestra y a dos directivas de un colegio de Alcalá de Henares, en Madrid. Se les atribuye el presunto maltrato a bebés del curso pasado y la falta de reacción durante meses, pese a los avisos de otras trabajadoras del centro.
El centro es el colegio Alborada, un colegio concertado —privado, pero sostenido con fondos públicos—, perteneciente a la Red Educativa Arenales y vinculado al Opus Dei. La causa se abrió a raíz de la denuncia de varias compañeras de la docente, que antes habían advertido a las responsables del colegio, según los testimonios recogidos en la investigación.
¿Qué se investiga y qué se les atribuye?
Los hechos se remontan al curso pasado, en un aula de infantil con bebés de entre pocos meses y un año de edad. La docente investigada era la responsable de ese grupo y las otras dos personas implicadas son directivas del centro.
Entre las conductas que se le atribuyen figuran golpes en la cabeza y en la boca a los bebés, zarandeos muy bruscos y burlas mientras los menores lloraban. Según las testigos, también les llenaba la boca de comida y les tapaba la nariz para forzarles a tragar, una práctica que en algunos casos les hacía devolver la comida y los dejaba al borde del atragantamiento.
A las dos directivas se les atribuye no haber intervenido durante meses pese a los avisos que otras trabajadoras les habían trasladado. Esa supuesta falta de reacción es una de las claves de la causa.
La causa sigue en fase de instrucción, la investigación previa al juicio. Las tres investigadas están amparadas por la presunción de inocencia y, por ahora, no hay ninguna condena.
La investigación no se centra solo en el aula: también analiza si las responsables del centro pudieron haber evitado durante meses lo que ocurría.
¿A quién afecta y qué se sabe del colegio?
El impacto es directo sobre las familias. Los padres de los bebés que pasaron por ese aula afrontan ahora un proceso judicial del que dependen las respuestas sobre lo ocurrido. También afecta al resto de la plantilla, que ve cómo se revisa la gestión de unos hechos que algunas compañeras denunciaron.
Las ratios y la supervisión en el primer ciclo de Infantil, de 0 a 3 años, dependen de la normativa autonómica. En un caso así, la inspección educativa puede abrir su propia comprobación al margen de la vía judicial.
Por ahora, no consta que el colegio haya difundido un pronunciamiento público sobre la causa.
El precedente del centro y los próximos pasos
No es la primera vez. En mayo de 2025, un cuidador de comedor del mismo centro fue detenido en el marco de una investigación por presuntos abusos sexuales a niños del segundo ciclo de Infantil, de 3 a 6 años. Aquellos hechos afectaban a un grupo de edad distinto y a otra persona.
Para las familias de los más pequeños, el caso abre preguntas muy concretas: quién supervisa el día a día de las aulas, cómo se canalizan los avisos del personal y qué ocurre cuando una trabajadora alerta de un trato inadecuado. En este asunto, según la causa, fueron esos avisos internos los que acabaron llevando los hechos ante un juzgado.
Los tiempos judiciales no son inmediatos. En causas por maltrato, la instrucción suele prolongarse durante meses antes de que el juzgado decida si el asunto se eleva a juicio o se archiva. Hasta entonces, las familias no tendrán una respuesta definitiva.
Qué toca vigilar ahora: el avance de la instrucción, las diligencias que acuerde el juzgado y cualquier medida que pueda adoptar la administración educativa. La causa sigue abierta y ninguna de las personas investigadas ha sido considerada responsable de los hechos.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Un juzgado investiga a una maestra y dos directivas del colegio Alborada por el presunto maltrato a bebés.
- 👥 Quiénes son los afectados: Las familias de los bebés de ese aula y el personal del centro que dio la voz de alarma.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: La causa sigue abierta y podría derivar en medidas sobre la supervisión de las aulas.



