El 91,4% de los españoles pide más vivienda pública. En paralelo, el 76,3% reclama que el Estado intervenga en el mercado para garantizar el acceso a una casa, según el CIS.
Son los dos titulares que deja el Barómetro de Vivienda 2026, elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) junto al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana con 6.019 entrevistas entre el 22 y el 30 de junio de 2026. Y el retrato es nítido: al 86,9% de los encuestados la vivienda le preocupa mucho o bastante.
Qué dice el Barómetro de Vivienda 2026 del CIS
Las cifras van más allá del titular. El 79% cree que debe primar el derecho constitucional a tener una casa, frente al 13,5% que antepone la vivienda como bien de mercado. Entre las medidas concretas, el 75,6% respalda limitar los pisos turísticos, el 70,6% congelar los precios del alquiler durante dos años y el 72% subir los impuestos a los grandes tenedores, con diez viviendas o más.
La creación de una empresa pública estatal de vivienda convence al 76,3%, y el 83,1% apoya recuperar las viviendas públicas vendidas a empresas. Pero hay una propuesta con más respaldo: la rebaja fiscal en la primera vivienda convence al 95,4%.
Las opciones más intervencionistas dividen más. Expropiar suelo para construir vivienda pública suma un 49,9% a favor, mientras que expropiar viviendas vacías se queda en el 40%. Sobre quién manda, el 36,1% cree que hoy tienen más competencias las comunidades autónomas y el 44,5% opina que debería asumirlas el Estado.
Los efectos se notan en el día a día. El 41,5% asegura que la situación de la vivienda le ha perjudicado, frente a un 4,4% que cree que se ha beneficiado. Por régimen de tenencia, el 55% vive en una casa en propiedad, el 24,1% de alquiler y el 20% en una vivienda cedida o sin pagar alquiler.
La vivienda ha dejado de ser un asunto solo económico: para casi nueve de cada diez encuestados es una preocupación personal y diaria.
Qué significa para quien quiere comprar o alquilar
Hay un dato que mide bien el bloqueo del mercado: el 80,6% no prevé comprar una vivienda en los próximos dos años; solo el 18,4% se lo plantea. Entre quienes sí lo contemplan, el 63,5% compraría junto a otra persona y el 36% por su cuenta, mientras que el 11,3% espera ayuda de su familia y el 5,4% de alguna administración.
Los frenos son claros. Entre quienes quieren comprar y no pueden, el 80,7% señala la falta de dinero para la entrada y el 71,3% que sus ingresos no bastan para las cuotas. Quienes prevén comprar pagarían como máximo 197.655,60 euros de media y buscan una superficie mínima de 89,66 metros cuadrados.
En el alquiler, los inquilinos destinan de media 629,05 euros al mes a su vivienda. El 20,4% paga entre 700 y 999 euros mensuales y, en los municipios de más de 500.000 habitantes, el 13,1% abona entre 1.000 y 1.499 euros. El 32,7% cree que paga por encima del precio de mercado.
Las dificultades ya se han vivido. En los últimos cinco años, el 24,2% ha estado en una casa con frío o calor extremo, el 18,5% ha recibido ayuda familiar para pagar y el 11,8% ha tenido que volver a casa de sus padres o compartir piso. Casi cuatro de cada diez de quienes viven con familiares prevé independizarse en los próximos doce meses.
El contexto: por qué esta encuesta llega en un momento clave
Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana han subrayado, a partir de estos resultados, el respaldo ciudadano a sus políticas de ampliación de la oferta pública, y de intervención en el mercado. El departamento pone el foco en el apoyo que reciben varias de las medidas planteadas.
La encuesta aterriza, eso sí, en plena tormenta política. Esta semana ha fallecido en Madrid una mujer de 87 años desahuciada de su vivienda, un caso que empujó dos reales decretos-ley que el Congreso rechazó. Aquella situación llevó a Pedro Sánchez a adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre.
En la calle, esa tensión se ha traducido en una ola de protestas y en una huelga general por la vivienda para el 11 de noviembre, impulsada por el Sindicato de Inquilinas junto a CCOO y UGT. Lo que venga después dependerá de si las demandas que retrata el barómetro encuentran respuesta en la agenda política.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El CIS constata un amplio respaldo social a más vivienda pública y a la intervención del Estado.
- 👥 Quiénes son los afectados: Inquilinos, jóvenes que quieren independizarse y familias que no pueden comprar ni alquilar.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: El debate de la vivienda se instala en el calendario electoral y en la huelga del 11 de noviembre.



