Una batalla campal de boxeo en Boadilla del Monte ha convertido el Europeo en un vídeo viral de sillas volando.
El polideportivo Rey Felipe VI de Boadilla del Monte acogía la pelea por el título europeo (EBU) del peso supermedio. Sobre la lona, el cordobés José Luis Navarro Jr. y Damián 'Guinea' Biacho. Fuera, en la grada, la noche se torció sin que nadie lo viera venir.
Qué pasó exactamente: del título europeo a los puñetazos
La velada arrancó hacia las 18:00 con cuatro combates y un pabellón que se llenó hasta reunir a unos 3.000 asistentes, familias con menores incluidas. En el sexto asalto, una izquierda recta de Navarro mandó a Biacho a la lona, pero el canario firmó un último tercio mejor y dejó todo en manos de las tarjetas.
El resultado fue el que encendió la mecha: decisión dividida y cinturón para Navarro, 32 años después de que su padre, 'El Cazador', también fuera campeón de Europa. Los jueces firmaron 116-111 y 114-113 para el cordobés, y un 116-111 para Biacho. Una web especializada lo llamó 'algo muy difícil de justificar'.
Pasadas las 23:30, la protesta por el fallo degeneró en algo mucho peor. Empezaron a volar sillas de plástico y vallas de la organización, y al menos 50 personas acabaron a puñetazos en la zona del ringside. La refriega duró más de 20 minutos. Doce asaltos dentro del ring, uno fuera.
La frontera entre el deporte de contacto y la pelea de bar es más fina de lo que parece cuando 3.000 personas deciden que tienen razón.
¿Falló la seguridad? Las versiones no coinciden
Aquí cada parte cuenta lo suyo. Fuentes municipales aseguran que no hubo heridos y que la situación la contuvo el equipo de seguridad del evento, unas 45 personas. El Ayuntamiento añade que los incidentes se quedaron dentro del pabellón y que no hizo falta la Policía Local.
Otra versión, la de Boadilla Noticias, habla de fallos en la seguridad privada y señala que los agentes andaban repartidos por las fiestas patronales. Una parte de la grada se pusieron de acuerdo en lo contrario que los jueces. Y con 45 vigilantes para 3.000 personas, el operativo se queda corto.
Lo que el boxeo de creadores debería mirar de noches como esta
La Federación Madrileña de Boxeo lo zanjó en una frase: 'Lo sucedido no es boxeo'. Razón no le falta. El boxeo reglado tiene árbitro, guantes y asaltos de tres minutos. Lo de Boadilla fue lo contrario, y el contraste duele más al mirar el fenómeno que ha puesto el boxeo de nuevo en el foco: La Velada del Año de Ibai Llanos.
Ahí, miles de personas llenan estadios y millones siguen el evento por streaming, siempre con seguridad y protocolo. Es espectáculo, sí, pero nadie sale del recinto a puñetazos. Por eso chirría que un Campeonato de Europa de verdad acabe con vallas volando y un púgil defendiéndose del público.
La organización ya ha pedido disculpas, dice que los jueces son de organismos independientes y recopila material para identificar a los implicados. Los hechos acabarán en la Comisión contra la Violencia en el Deporte. Queda por ver si ahí se señala a los que liaron la de Dios o todo queda en un exceso de pasión.
Porque el fondo del asunto no es una decisión polémica. Eso pasa en el boxeo desde siempre. El problema es cómo una grada entera decidió que la mejor respuesta a tres tarjetas era liarse a puñetazos delante de familias con niños. Deporte, cero. Bochorno, todo.
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: La reyerta del Campeonato de Europa de boxeo en Boadilla del Monte.
- 📲 En qué red social ha pasado: Las redes sociales, donde el clip de la reyerta se ha hecho viral.
- 🔥 Por qué es viral: Un título europeo decidido por los jueces acabó con sillas y vallas volando entre el público.



