Kira es la perra de una persona sin hogar en Córdoba. Tenía una masa enorme en una pata y ya ha sido operada.
Detrás de ese quirófano hay una cadena de solidaridad que merece contarse con calma. Hace unos días, la entidad cordobesa El Amigo Fiel contactó con FAADA para pedir ayuda: Kira, una perra mayor, necesitaba ser intervenida y hacía falta cubrir toda su atención veterinaria. Kira es la compañera de vida de una persona en situación de sinhogarismo atendida por la entidad social ADEAT Córdoba. Para su persona, Kira no es solo una perra.
Qué le pasaba a Kira y por qué corría prisa
Kira presentaba una masa enorme en una de sus patas. Con la edad que tiene, cada intervención es un asunto serio: no es lo mismo operar a un cachorro que a una perra mayor, y el postoperatorio exige más control, más cuidados y más paciencia.
La ayuda llegó a través de la fundación FAADA y su programa Mejores Amigos, pensado para apoyar a personas en situación de vulnerabilidad y a los animales que viven con ellas. La entidad asumió la atención veterinaria completa.
Cirugía para extirpar la masa, hospitalización, analíticas, vacunas, desparasitación y pasaporte. Todo eso quedó cubierto.
Cuando todo lo demás falla, a veces es una cadena de manos amigas la que sostiene a la vez a una persona y a su perra.
¿Cómo está Kira ahora?
Tras la operación, Kira permaneció 24 horas bajo supervisión veterinaria. Con su edad, ese control era clave. Y ahora toca esperar: falta conocer los resultados de la biopsia, la prueba que dirá qué era exactamente esa masa.
Aquí llega la parte que todavía no tiene solución. Cuando El Amigo Fiel hizo un llamamiento para encontrar una acogida temporal, no llegó ni una sola solicitud.
Sin alternativas, Kira ha tenido que ingresar de forma temporal en una residencia canina, unos gastos que, según explican, se cubren con las donaciones recibidas.
No es el escenario ideal para una perra mayor que está recuperándose, y menos aún lejos de la persona con la que vive.
Lo que hace falta ahora es difusión: una acogida temporal fuera del chenil, donde pueda descansar tranquila, y sobre todo un recurso residencial que permita que Kira y su persona sigan juntas mientras ella busca trabajo y una vivienda.
Por qué esta historia importa más de lo que parece
Cuando pensamos en las personas sin hogar, casi nunca pensamos en su animal. Y las entidades que trabajan con ellas llevan años diciendo lo mismo: no se puede atender a una persona ignorando al animal con el que vive. El vínculo humano animal es sostén emocional, rutina, responsabilidad, o simplemente alguien que te espera al final del día.
El problema aparece cuando se cruzan dos urgencias. Si la persona enferma, no puede cuidar de su perro; si el perro enferma, no hay dinero para el veterinario ni un sitio donde dejarlo mientras se resuelve.
A eso se suma que muchos alojamientos no admiten mascotas, así que la salida más fácil, y la más injusta, acaba siendo separarlos. Programas como Mejores Amigos existen justo para evitar eso.
Sobre la recuperación de Kira, quien tiene la última palabra es el equipo veterinario que la ha operado y que sigue su evolución. Lo demás está en nuestras manos: compartir su caso, preguntar por ella, moverlo. Cuesta un minuto.
A veces basta con eso.
Mejor juntas.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Recuerda que el vínculo con un animal también sostiene a quien no tiene casa.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Su recuperación la supervisan los veterinarios; lo que falta ahora es difusión para encontrar acogida.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Urge un recurso residencial donde las personas sin hogar y sus animales no tengan que separarse.



