5Cómo comprobar si el descuento de hoy es real antes de decidir
El primer motivo para desconfiar es que el porcentaje de la etiqueta no siempre se calcula sobre lo que costaba el producto la semana pasada. Con frecuencia Amazon lo compara con el precio recomendado por el fabricante o con la mediana, un listón que puede llevar meses sin aplicarse. La norma española (Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en línea con la Directiva 98/6/CE) obliga a que el precio anterior sea el más bajo de los 30 días previos, y Consumo ya ha sancionado a operadores online por subir precios antes del Black Friday para devolverlos después a su nivel original: 90.000 euros a dos comercios en agosto de 2024 y hasta 350.000 euros a siete webs en julio de 2025. OCU ha documentado casos en ofertas Prime en los que un 26% anunciado escondía un descuento real del 7%, apenas 23 euros. Las multas por estas prácticas pueden alcanzar los 100.000 euros y superarse hasta cuatro o seis veces el beneficio obtenido.
Comprobarlo lleva menos de un minuto. Amazon despliega ya su propio historial de precios —ventanas de 30, 90 y hasta 365 días— desde un enlace junto al precio o preguntando al asistente de la tienda; su disponibilidad está confirmada en EEUU, Reino Unido, Canadá e India, no en España, donde lo habitual es tirar de herramientas gratuitas como Keepa o CamelCamelCamel. Ambas muestran la gráfica histórica de cada producto, su mínimo y su máximo, permiten fijar alertas y funcionan con la web española; Keepa añade los precios de vendedores del marketplace. La pregunta clave es siempre la misma: ¿está el precio de hoy en su mínimo histórico o ha estado más barato hace unos meses? Si la gráfica revela que subió justo antes del evento para volver ahora a su nivel de siempre, no hay chollo. Conviene cruzarlo con el Asesor de Precios de OCU o con comparadores como Idealo.
