El sueño en perros y gatos, clave para el comportamiento: AVEPA pide preguntar en consulta

El grupo Gemca de AVEPA recuerda que el descanso de perros y gatos rara vez se pregunta en consulta y ofrece las claves para evaluarlo. Dormir muchas horas no siempre significa descansar bien.

El sueño de perros y gatos dice más de lo que parece: casi nadie pregunta en consulta si su animal descansa de verdad. El Grupo de Medicina del Comportamiento (Gemca) de la asociación veterinaria AVEPA pide incluir el descanso en la evaluación conductual.

Florencia de los Santos firma el texto. En consulta se habla mucho de conducta, pero no siempre se pregunta bien por el descanso: se sabe qué come el animal, cuánto pasea, si se queda solo, o cómo convive con otros animales. Y se pasa por alto una pregunta de nada: ¿descansa de verdad?

Por qué el descanso dice tanto del comportamiento

La respuesta no está en las horas que el animal pasa tumbado. Un perro puede estar acostado y seguir pendiente de cada movimiento de la casa, así que acumula horas sin descansar de verdad. Un gato, en cambio, puede dormir escondido porque ese es el único rincón donde nadie lo interrumpe. No es lo mismo estar quieto que descansar.

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Cuando un perro o un gato no descansa bien, se muestra más irritable y menos tolerante a que lo manipulen. En los pacientes geriátricos lo habitual es ver somnolencia durante el día e inquietud por la noche, algo que muchas familias despachan como 'cosas de la edad'. Y ahí está el problema.

Dormir muchas horas no es lo mismo que descansar bien

El trabajo de Tooley y Heath, de 2022, encontró relación entre ciertas características del sueño de los perros y una mayor gravedad de los problemas de comportamiento que referían sus cuidadores. La propia autora matiza que esto no demuestra que una cosa cause la otra, pero sí refuerza algo obvio: conviene preguntar por el descanso.

Pasar muchas horas tumbado no es descansar: si el animal sigue en alerta, la noche se le va en vigilar la casa en lugar de recuperarse.

comportamiento canino

En mamíferos, el sueño alterna entre la fase NREM, sin movimientos oculares rápidos, y la fase REM, con ellos. Durante el REM el cerebro permanece activo mientras el tono muscular cae: pueden verse sacudidas de patas o vocalizaciones breves. Moverse durante el sueño REM no siempre indica una alteración: si los gestos son pequeños y el animal se recupera con normalidad, entra dentro de lo fisiológico.

Otra cosa es lo que obliga a mirar más allá. Incorporarse, correr dormido, chocar, morder, vocalizar con intensidad, quedarse rígido, salivar, orinar o despertar desorientado son señales para ampliar el diagnóstico con un profesional. Entre las posibilidades están el trastorno de conducta del sueño REM, las crisis epilépticas nocturnas, el dolor, el prurito o la disfunción cognitiva.

En perros, el sueño se estudia con técnicas no invasivas como la polisomnografía (el registro simultáneo de variables fisiológicas mientras el animal duerme) y la electroencefalografía, que mide la actividad eléctrica del cerebro. En gatos, la evidencia obtenida con estos métodos es más reciente y limitada.

Qué puedes hacer en casa y qué conviene preguntar en consulta

Hay más interrupciones de las que creemos en casas con niños, con otros animales o con rutinas impredecibles. Por eso conviene fijarse en si logra relajarse, si busca esconderse o si sigue en vigilancia. Mejor prevenir: un perro que duerme no debería ser despertado para jugar, y hacerlo de golpe puede provocar una respuesta de sobresalto, sobre todo si hay dolor o miedo.

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En gatos, el descanso va muy ligado a controlar el entorno: necesitan lugares seguros y previsibles, a veces elevados o protegidos, con una posibilidad real de retirarse. Una cama sirve de poco si está en una zona de paso. No hace falta más.

A la hora de hablar con tu veterinario, hay preguntas que cambian la consulta: dónde duerme el animal, si puede retirarse sin ser molestado, si se despierta ante cualquier ruido, si ronca o jadea y cómo son los movimientos que aparecen mientras duerme. Apunta estos detalles.

Esas preguntas son especialmente importantes en animales con ansiedad, conductas agresivas, dolor crónico, enfermedad neurológica, problemas respiratorios, deterioro cognitivo, edad avanzada o cambios de comportamiento recientes. También cuando se usan psicofármacos, porque su efecto sobre el nivel de activación varía según el fármaco y el paciente.

Respetar el descanso es una medida concreta de bienestar y de seguridad. Lo resume la propia experta: 'Dormir bien no es solo dormir muchas horas. Es poder descansar en un entorno donde el animal se siente seguro'. Ante cualquier cambio reciente, toca pasar por el veterinario: dolor, signos neurológicos o respiratorios o episodios motores anormales son señales que no conviene dejar pasar. Es contenido orientativo: no sustituye la valoración veterinaria.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Entender cómo duerme tu mascota ayuda a detectar dolor, miedo o ansiedad antes de que vayan a más.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: El descanso también es tema de consulta: pregunta por él y acude al veterinario si algo cambia.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Un animal que nunca logra relajarse puede esconder un problema médico o de entorno que hay que revisar.