El desayuno de Lydia Bosch a los 62 años: tortitas de avena o claras con cereales

La actriz se levanta a las 7, camina una hora con técnica y desayuna proteína y cereal integral casi todos los días. Te cuento cómo copiar sus tortitas de avena en quince minutos y qué añadiría yo si entrenas por la mañana.

Si crees que a los 62 años el desayuno se reduce a una tostada triste, mira lo que se prepara Lydia Bosch. Tortitas de avena o cinco claras con cereales, y antes, una hora de cardio.

Se levanta a las 7 de la mañana y se pone a entrenar casi sin nada en el estómago. De joven salía a correr, pero hace años cambió el running por caminatas de una hora con técnica: zancada larga, glúteo contraído, abdomen activo. Eso no es pasear, es entrenar con la cabeza.

Qué desayuna Lydia Bosch cuando se sienta a la mesa

Su abanico es corto y repetitivo, que es justo lo que funciona. Unos días, cinco claras con cereales y pomelo. Otros, cereales con queso fresco, frutos secos y fresas. Y cuando le apetece dulce, tira de un invento de su entrenador: un bote de cristal con nueces, cacao puro, un poquito de miel, y un plátano. Ese 'chocolate' acaba dentro de las tortitas de avena, doblado como si fuera un crepe.

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Fíjate en el patrón: cero bollería, cero zumo de brick. Proteína, cereal integral y fruta. Nada que necesite etiqueta con letra pequeña.

Ella insiste en que esto no va de estética. Empezó a moverse más antes de que llegara la menopausia y hoy entrena dos o tres días a la semana, con la ayuda de su nutricionista, David del Arco, y con un día libre para espaguetis o helado. 'El paso de los años no me ha quitado ni un solo ápice de la pasión', ha dicho más de una vez.

La clave no está en contar calorías, sino en desayunar proteína y cereal integral en lugar de azúcar rápido.

Las tortitas de avena, paso a paso (sin que te queden secas)

Para cuatro o cinco tortitas pequeñas necesitas un plátano maduro, 40 gramos de copos de avena (cuatro cucharadas soperas), dos claras de huevo, una cucharada de postre de cacao puro y media cucharadita de levadura química.

Aplasta el plátano con un tenedor hasta que quede puré, añade el resto de ingredientes y remueve. Deja reposar la masa cinco minutos, que la avena beba y espese. Después, sartén antiadherente a fuego medio con unas gotas de aceite de oliva: dos minutos por lado, y les das la vuelta cuando empiecen a salir burbujas en la superficie.

Si no quieres manchar la vitro, en airfryer salen igual de bien: 180 grados, ocho minutos, dándoles la vuelta a mitad. Ojo con el plátano, que cuanto más maduro esté, menos miel te va a hacer falta después.

Por qué este desayuno aguanta mejor que la clásica tostada con zumo

Hagamos la cuenta con valores estándar de composición de alimentos. Cada clara aporta unos 3,5 gramos de proteína y apenas 17 calorías, así que cinco claras son casi 18 gramos de proteína por menos de 90 calorías. Con los cereales y el pomelo te plantas en un desayuno que no llega a las 300 calorías y que llena bastante más de lo que parece.

El contraste con otras caras conocidas de la tele es curioso. Minerva Piquero contaba hace tiempo que desayuna fruta, café con leche desnatada y una tostada de pan blanco con aceite de oliva: válido, pero con menos proteína y menos fibra.

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Mi posición: las cinco claras son un buen punto de partida, aunque si entrenas una hora por la mañana te vas a quedar corto. Yo añadiría la yema de uno de esos huevos o un puñado de nueces, y dejaría el pomelo para el final. Si el día pinta largo, medio aguacate más.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total: 15 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Deja reposar la masa cinco minutos antes de cuajarla: la avena absorbe el huevo y la tortita no se rompe al darle la vuelta.

Así de simple. Copiar el desayuno de Lydia Bosch cuesta cuatro ingredientes y un tenedor.