Cien expertos en medicina felina se han reunido en Edimburgo para mejorar la salud de los gatos sénior. Lo que han puesto sobre la mesa te interesa, y mucho, si tu gato ya peina canas.
Virbac ha organizado el simposio y ha reunido a cerca de un centenar de especialistas internacionales llegados de Europa, Estados Unidos, y Australia. El foco está en cómo acompañar a los gatos que viven más años sin que esa longevidad les cueste calidad de vida.
¿Qué se ha tratado en Edimburgo sobre los gatos mayores?
El primer asunto que han puesto encima de la mesa son las comorbilidades: varias enfermedades conviviendo en el mismo animal. No es algo raro, es la norma cuando un gato llega a la vejez.
Los datos que maneja la compañía hablan por sí solos. El 90% de los gatos mayores de 12 años tiene osteoartritis, una enfermedad articular que duele y que ellos disimulan con una maestría pasmosa.
Poca broma con la cifra.
A eso se suma que uno de cada tres gatos convive con enfermedad renal crónica y que hasta un 10% de los que pasan de los nueve años desarrolla hipertiroidismo, un desajuste hormonal de la tiroides. Si te suena a chino, la entrada de Wikipedia te lo explica en dos minutos.
Cuando varias enfermedades se dan la mano, el diagnóstico precoz deja de ser una recomendación y pasa a ser la mejor medicina preventiva.
Por qué el envejecimiento felino es más complicado de lo que parece
Los gatos son especialistas en ocultar que algo va mal. Un gato con dolor articular no cojea como lo haría un perro: se mueve menos, salta menos, duerme más y se esconde. Y ese cambio se confunde con la edad, que es justo lo que complica el diagnóstico.
En Edimburgo, los expertos han coincidido en tres prioridades: adelantar el diagnóstico, manejar las enfermedades en conjunto y reducir el estrés de los tratamientos.
Apunta esto.
Virbac apunta que un 40% de los propietarios reconoce dificultades para medicar a su animal. El pulso diario con la pastilla desgasta al gato y a la familia, y puede acabar pasando factura al vínculo entre ambos.
Ojo con esto.
De ahí que buena parte de las ponencias giraran en torno a la nutrición y a las formulaciones que integran el tratamiento en el propio alimento, pensadas para evitar la pastilla de cada día y el estrés que conlleva.
Qué puedes hacer tú por la salud de tu gato sénior
Durante la apertura del simposio, el consejero delegado de Virbac, Paul Martingell, defendió que cumplir años no debería implicar perder calidad de vida. Es la idea que la profesión repite desde hace tiempo: la geriatría felina ya no va solo de alargar la vida, sino de que esos años se vivan bien.
Aquí está la clave.
A partir de los siete u ocho años, conviene pasar de una revisión anual a una cada seis meses. En esas citas tiene sentido medir la presión arterial y pedir una analítica de sangre y de orina: la enfermedad renal y el hipertiroidismo suelen dar la cara antes en un análisis que en el salón de casa.
Mejor prevenir.
En casa, fíjate en los cambios pequeños: si bebe más, si duerme más rato del habitual, si ha perdido peso o si ha dejado de subirse a su sitio favorito. No es un diagnóstico, pero es exactamente la información que tu veterinario necesita para llegar antes.
Y nada de cambiarle la dieta ni de darle medicamentos por tu cuenta. Un gato con el riñón tocado no puede comer lo mismo que un gato sano, y decidir qué le conviene es cosa del veterinario. Ante cualquier síntoma o duda, acude a tu veterinario: este artículo es solo orientativo.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Saber qué envejece a nuestro gato es la forma de darle años buenos, no solo años.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: A partir de los siete u ocho años, revisión veterinaria cada seis meses.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: No cambies su dieta ni le mediques por tu cuenta: ante cualquier síntoma, al veterinario.


