PACMA exige al PP de Sant Josep explicaciones por la caducidad del planeamiento y garantías para la protección animal. Lo ha hecho por escrito, con una petición clara: saber qué pasa y cuándo se arregla.
El municipio ibicenco vuelve a moverse, a efectos urbanísticos, con las normas de 1986. Eso significa que cualquier decisión sobre suelo, vivienda o equipamientos depende de un marco con cuatro décadas a la espalda. Aquí está la clave.
¿Por qué Sant Josep vuelve al urbanismo de 1986?
La formación recuerda que fue el propio Consistorio el que, en mayo de 2024, reconocía que la antigüedad de aquellas normas dificultaba una gestión adecuada del municipio. Las Normas Provisionales de Planeamiento —la herramienta que debía cubrir el hueco hasta el nuevo Plan General— no han culminado su tramitación. El Plan General es la norma que ordena todo el urbanismo del municipio, y sin ella las decisiones se toman a ciegas.
El plan «Sant Josep, Orden y Planificación», presentado el 28 de septiembre, debería concretar qué actuaciones pueden ejecutarse ya y cuáles dependen del nuevo Plan General. Para PACMA, el refuerzo técnico anunciado no basta sin objetivos públicos, presupuesto y seguimiento. Nada de eso es menor.
Qué pide PACMA al PP, punto por punto
La petición tiene tres patas: transparencia, plazos y garantías ambientales. PACMA reclama que se publiquen los informes y acuerdos del procedimiento y se detalle qué ha hecho el Ayuntamiento y qué el Consell Insular d'Eivissa, la institución que gobierna la isla. Pide, además, un calendario verificable para el nuevo Plan General, con hitos, participación ciudadana y seguimiento. El detalle completo está en la nota de prensa de PACMA.

También quiere saber qué pasará con las reservas de vivienda protegida, los equipamientos y la regulación de los usos turísticos. Olivier Hassler, coordinador insular de PACMA en Ibiza, lo resume así: 'Las familias que necesitan una vivienda y los vecinos que esperan servicios básicos merecen certezas, porque no pueden organizar su vida alrededor de promesas y sin plazos'.
La transparencia no es un gesto: sin un planeamiento actualizado, cada promesa urbanística se queda sin suelo firme donde sostenerse.
En materia ambiental, la formación defiende límites al consumo de suelo, protección de los hábitats y una evaluación pormenorizada del agua disponible y de la capacidad de saneamiento. Y un punto que nos toca de cerca: que el urbanismo contemple sus efectos sobre la fauna y las colonias felinas —los grupos de gatos que viven en la calle cuidados por voluntarios—, con medidas preventivas.
De ahí la exigencia de un «calendario realista». Hassler lo cierra así: 'El futuro urbanístico de Sant Josep debe responder a las necesidades de sus residentes y garantizar la protección del territorio'. Queda camino.
Qué significa esto para los animales y para el territorio
No es un caso aislado. Cuando un planeamiento caduca y no se sustituye, el día a día se resuelve con parches, licencias a cuentagotas y decisiones que luego hay que revisar. Y en esos huecos es donde más se resiente lo que no tiene voz: los hábitats, la fauna que vive en los bordes del municipio y las colonias felinas, que necesitan que alguien planifique con cabeza dónde están y qué zonas no se tocan.
La mayoría de los residentes esperan algo muy básico: saber cuándo. PACMA insiste, además, en incorporar la protección del territorio y de los animales desde el principio, no como un añadido de última hora. Planificar pensando en la fauna evita conflictos futuros: dónde se ubican las colonias, cómo se protegen los hábitats o qué margen hay con el agua.
Para quien convive con animales o cuida colonias en Sant Josep, el momento de participar es ahora, antes de que el nuevo Plan General esté cerrado. Los procesos urbanísticos contemplan periodos de información pública y alegaciones, y ahí se pueden pedir medidas concretas: puntos de alimentación controlada o pasos seguros. Preguntar por los plazos no es un capricho. Es la forma de que el bienestar animal no dependa de la buena voluntad de turno.
Lo que pide PACMA, en el fondo, es concreto: informes públicos, un calendario con hitos y compromisos verificables. Y que la protección del territorio y de los animales forme parte del diseño, no del discurso. Sant Josep tiene por delante un Plan General que definirá su paisaje durante años. Merece la pena que se haga bien.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: El urbanismo decide dónde viven la fauna y las colonias felinas de Sant Josep.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: El Plan General sigue sin aprobarse y el municipio se rige por las normas de 1986.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: PACMA pide plazos públicos; las alegaciones ciudadanas son el momento de exigir medidas para los animales.




