El Congreso tumbó los dos decretos de vivienda del Gobierno con los votos de PP, Vox, Junts y UPN. El 'no' de la formación posconvergente, decidido a última hora del jueves, dejó las normas sin convalidar y abrió una negociación para rehacerlas.
Qué ha decidido el Congreso con los decretos de vivienda
Los dos decretos ley —normas que el Gobierno aprueba por vía urgente y que el Congreso debe validar o tumbar— llegaron a la Cámara baja esta semana. Ahí entra en juego el trámite de convalidación que fija el reglamento: si no sale adelante, el texto decae. El rechazo prosperó porque PP, Vox, Junts y UPN sumaron mayoría frente al bloque que respalda al Ejecutivo.
La ejecutiva de Junts, la formación que lideran Carles Puigdemont y Jordi Turull, decidió en la noche del jueves votar en contra. A la vez, remitió al Gobierno una 'propuesta de mínimos' para negociar un decreto nuevo, un documento que gira en torno al alquiler y a las ocupaciones y que ha publicado La Vanguardia.
En ese texto, Junts exige una prórroga del alquiler voluntaria para ambas partes, de hasta dos años, en lugar de obligatoria. A cambio, plantea incentivos fiscales para los propietarios que alarguen el contrato y acota el plazo al 30 de junio de 2028, no al 31 de diciembre.
La propuesta incluye además el desalojo de ocupas en 48 horas como medida cautelar cuando los ocupantes no tengan un título habilitante, como un contrato de alquiler o un escrito de propiedad o usufructo. Junts recupera así un asunto que asegura haber pactado con los socialistas y que nunca se materializó.
El rechazo deja los dos decretos en el aire y obliga al Gobierno a negociar con Junts un texto nuevo si quiere mantener las medidas.
En qué te cambia el alquiler y la hipoteca
Parte de las medidas fiscales que ya venían en el decreto del Gobierno se mantiene en el documento de Junts: deducciones para inquilinos y para mayores de 65 años que venden su casa para ir a una residencia, y para quienes se divorcian y dejan la vivienda al cónyuge.
También se pide rebajar el IVA de la obra nueva al 5% cuando el destino sea vivienda habitual y al 10% en las reformas de pisos que se alquilen como residencia habitual. Y que la Administración Central cubra los impagos de los colectivos vulnerables para frenar el desahucio, con un cambio en la ley de Enjuiciamiento Civil.
Lo que no aparece es la recuperación de la desgravación fiscal por la cuota hipotecaria, vigente solo para préstamos firmados antes de 2013. Era una reivindicación histórica de Junts vetada por Hacienda, según fuentes del Gobierno, por su impacto en el déficit.
El cambio de fondo está en el alquiler: la prórroga pasa de obligatoria a voluntaria. Quien renueve tendrá que pactar con el propietario en lugar de contar con una extensión fijada por ley, y el incentivo para alargar el contrato será fiscal, no legal.
El pulso por la vivienda: precedente y próximos pasos
La vía elegida fue el decreto ley, el instrumento que el Ejecutivo usa para actuar rápido, pero que le obliga a buscar apoyos en cada convalidación. La diferencia con una ley ordinaria es clave: el texto nace vigente y solo sobrevive si el Congreso lo respalda en plazo. Si no, decae, y las medidas que ya estaban en marcha se quedan sin base.
Cada parte lee el resultado a su manera. El Ejecutivo sostiene que Junts bloquea medidas que beneficiaban a los inquilinos, mientras la formación de Puigdemont defiende que empuja una alternativa más equilibrada entre propietarios e inquilinos. Las medidas fiscales quedan en el aire hasta que haya uno nuevo.
El desenlace depende ahora de la mesa que se abre. El Gobierno debe decidir si negocia un decreto nuevo con Junts o busca otro bloque de apoyos, y la Cámara podría volver a votar un texto corregido en las próximas semanas, con el alquiler y las ocupaciones como moneda de cambio.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Congreso tumbó los dos decretos de vivienda del Gobierno con los votos de PP, Vox, Junts y UPN.
- Por qué te importa: Si el texto decae, las deducciones para inquilinos y los incentivos al alquiler se quedan sin efecto hasta que haya uno nuevo.
- A quién afecta: A inquilinos, propietarios, personas que van a comprar su vivienda habitual y ocupantes sin contrato.
- Hacia dónde vamos: Se abre una negociación para rehacer las normas, con la prórroga del alquiler y el desalojo de ocupas como ejes.



