5Foz de Arbayún: el balcón navarro sobre el cañón de los buitres (Lumbier)
Arbayún es la reina de las foces navarras y, a la vez, la más esquiva: no se recorre por dentro, se contempla desde arriba. El río Salazar ha excavado en la caliza de la Sierra de Leyre un cañón de casi seis kilómetros con paredes verticales de varios centenares de metros de caída, un relieve tan abrupto que su interior permanece casi virgen. El balcón perfecto es el mirador del Alto de Iso, en la carretera NA-178 entre Lumbier y Navascués: una plataforma con aparcamiento y paneles a la que se llega en coche y donde no hay taquilla, entrada ni tarifa alguna. Desde la barandilla, el río es apenas un hilo; sobrevolándolo, una de las mayores colonias de buitre leonado del mundo, con unas 250 parejas, junto a águila real, alimoche y quebrantahuesos.
Quien prefiera ganarse el vértigo caminando tiene una ruta sencilla: 4,8 kilómetros lineales y unos 286 metros de desnivel hasta el balcón, en torno a dos horas entre bosque de boj y con el vuelo de los buitres por encima. Otra alternativa gratuita parte de Usún, con 3,6 kilómetros de ida y vuelta hasta la ermita de San Pedro, el primer monasterio documentado de Navarra, del siglo IX. El otoño es, junto a la primavera, la mejor estación para subir: quejigos, hayas y fresnos cambian de color en las laderas, las temperaturas invitan a caminar y las rapaces siguen activas. Fuera del verano el aparcamiento no se paga, y el Centro de Interpretación de las Foces, en la Plaza Mayor de Lumbier, ayuda a entender lo que se está mirando.
