El acceso a la primera vivienda se ha convertido en un muro para la mayoría de la población. La última encuesta del CIS sobre vivienda y Estado del Bienestar, publicada este miércoles, sitúa en el 83,1% el porcentaje de españoles que considera difícil o muy difícil llegar a comprar su primera casa.
Los resultados retratan una percepción muy extendida: el 68,4% cree que ese derecho solo está garantizado para algunos. Un 18,2% va más allá y sostiene que no lo tiene asegurado nadie. Apenas un 11,9% piensa que está al alcance de todos. Los datos completos están disponibles en la página oficial del CIS.
¿Qué dice exactamente la encuesta del CIS sobre vivienda?
El sondeo se apoya en 6.040 entrevistas realizadas entre el 10 y el 17 de septiembre, antes del desahucio de Maricarmen Abascal que aceleró las protestas ciudadanas por la crisis de la vivienda. Eso significa que los resultados no recogen todavía el efecto de esas movilizaciones.
La comparación con otros derechos deja la vivienda en una posición llamativa. La educación y la sanidad sí se perciben garantizadas para la mayoría: un 60,6% y un 60,7%, respectivamente. La cultura alcanza el 58,9% y la protección de la infancia, el 56%.
¿A quién afecta y cómo?
El impacto se concentra en los hogares que todavía no han comprado su primera casa y en quienes dedican buena parte de su sueldo al alquiler. La brecha es amplia. El problema se nota de formas distintas: quien busca un piso para vivir, quien intenta comprar, y quien ya paga una hipoteca.
La distancia es notable: seis de cada diez españoles ven garantizadas la sanidad y la educación, pero solo uno de cada diez dice lo mismo de la vivienda.
Las respuestas sobre el horizonte inmediato tampoco invitan al optimismo. El futuro no se ve mejor: el 65,9% cree que la situación estará peor dentro de un año.
Esa percepción tiene consecuencias muy concretas. La sensación de que el derecho no llega a todos es mayoritaria y condiciona decisiones cotidianas: cuándo emanciparse, dónde vivir o cómo repartir el sueldo cada mes.
Qué dicen los datos y qué toca vigilar
El estudio forma parte de la serie del CIS sobre el Estado del Bienestar, un cuestionario que mide cómo percibe la ciudadanía los servicios públicos. En esta entrega, el bloque de vivienda ha quedado por encima del resto. El trabajo de campo terminó el 17 de septiembre, antes de las movilizaciones ciudadanas de las últimas semanas, así que las respuestas retratan el clima previo a esas protestas.
La encuesta dibuja además una desconfianza que va más allá de la vivienda. El 70,7% considera que las leyes no se aplican igual a todos, sino según quién sea la persona. Y un 58,7% piensa que la sociedad se beneficia poco o nada de los impuestos que paga.
Cuando el CIS pregunta por el gasto público, la respuesta es contundente: un 94,6% reclama más inversión en sanidad, un 92,6% en educación y un 92,1% en prevención de incendios. La vivienda no figura entre las áreas incluidas en esa pregunta del cuestionario. El dato llama la atención.
Queda por ver cómo evoluciona esa percepción. Las conclusiones llegan en pleno debate sobre el acceso a la vivienda, con organizaciones ciudadanas y grupos parlamentarios situando el asunto en el centro de la agenda pública. Los próximos sondeos del organismo servirán para comprobar si el descontento se mantiene o crece.
Mientras tanto, los datos de este miércoles ya forman parte de la conversación ciudadana sobre el precio del alquiler, la compra y las ayudas públicas. El CIS seguirá midiendo si esa brecha se cierra o se agranda.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El 83,1% considera difícil comprar su primera vivienda y el 68,4% ve ese derecho garantizado solo para algunos.
- 👥 Quiénes son los afectados: Hogares que buscan su primera casa e inquilinos que dedican buena parte de su sueldo al alquiler.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: El malestar se traslada al debate público y a los próximos sondeos del organismo.



