El circuito de Madrid, diseñado para el estreno de la F1 en 2026, no tendrá carrera de MotoGP. Carmelo Ezpeleta, máximo responsable de Dorna, ha confirmado que las condiciones actuales de la pista no permiten que las motos compitan allí.
Aunque la ciudad quiere albergar los dos grandes mundiales del motor, el diseño de IFEMA tiene problemas que impiden la llegada de las dos ruedas. El trazado se ha pensado para coches, y eso choca con lo que necesita un piloto de motos para no hacerse daño en una caída.
La diferencia entre las dos competiciones está en los muros y las escapatorias. Los coches de Fórmula 1 pueden correr cerca de las paredes porque tienen chasis que absorben los golpes. En cambio, en MotoGP, los pilotos necesitan mucho espacio libre, con grava o asfalto, para frenar antes de chocar si se van al suelo.
MotoGP rechaza correr en Madrid porque el circuito del Madring no es seguro para las motos
Ezpeleta ha sido muy claro: el circuito de Madrid no tiene esos espacios. Para el jefe de las motos, la protección de los corredores va antes que el dinero o que el circuito esté en una buena zona de la ciudad. Por este mismo motivo, el mundial dejó de ir a sitios como Suzuka en el pasado.
Dorna quiere que las carreras estén cerca de las ciudades, pero siempre en circuitos que ya estén construidos para motos. Ezpeleta ha puesto como ejemplo los circuitos de Goiania o el de Buenos Aires, que están en centros urbanos pero son pistas cerradas y preparadas.

En el denominado Madring, el espacio en el recinto ferial es limitado. Cambiar un circuito de coches para que puedan correr motos es muy difícil y caro. Habría que mover muros y cambiar las zonas de frenado, algo que ahora mismo parece imposible por cómo está montado todo en IFEMA.
Cambiar un circuito de F1 para MotoGP es muy difícil... y caro
En España ya hay cuatro carreras fijas: Jerez, Montmeló, Aragón y Valencia. Estos cuatro sitios son circuitos de verdad, hechos para que las motos corran sin peligro. Si Madrid quisiera entrar en el calendario, tendría que hacer obras muy grandes.
No solo se trata solo de las escapatorias, también de los pianos. Las motos necesitan pianos planos para no perder el equilibrio al tumbar, mientras que los coches usan pianos que serían peligrosos para un motorista. Estas diferencias hacen que sea muy complicado compartir la misma pista sin hacer cambios profundos.
Otros circuitos del mundo sí consiguen ese equilibrio, como pasa en Adelaida, que según Ezpeleta es un sitio fantástico porque, aunque está en la ciudad, tiene todo lo necesario para que no haya accidentes graves. Madrid, al ser un circuito que mezcla calles con zonas nuevas, tiene el problema de que no hay sitio para ampliar los márgenes en las curvas rápidas. Por mucho que pilotos como Carlos Sainz pidan que se le dé una oportunidad al trazado madrileño, los encargados de las motos se fían de los informes que dicen que no se puede correr allí tal y como está planteado.
De momento, el mundial de motos seguirá en los circuitos de siempre. La idea de Dorna es que la carrera esté en un sitio cómodo para el público está bien, pero si el piloto corre peligro, la carrera no se hace. Hasta que no haya un cambio total en el circuito de Madrid que incluya todo lo que piden las motos, la cita de IFEMA será exclusivamente para los coches. El proyecto con la Fórmula 1 sigue adelante, pero sin compartir el asfalto con las motos a corto plazo.
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