Sergi Arola: Dos estrellas Michelin, 14 restaurantes y 7 millones en deudas: la caída de uno de los grandes de la cocina española

Fue el heredero de Ferran Adrià, conquistó dos estrellas Michelin y llegó a gestionar 14 locales en siete países. Hoy, Sergi Arola es sinónimo de ruina financiera, divorcio y huida. Lo que nadie contó sobre cómo se derrumba un genio de los fogones cuando el negocio supera al talento.

¿Y si tener dos estrellas Michelin fuera exactamente la trampa que destruyó a Sergi Arola? El chef catalán no cayó por falta de talento ni de reconocimiento. Cayó porque el sistema que lo encumbró —la alta cocina de lujo, la expansión sin freno, la deuda como palanca— era una bomba de relojería desde el primer día.

Los números lo dicen sin piedad: 7 millones de euros en deudas, concurso de acreedores, embargos de Hacienda, cuatro restaurantes cerrados y el nombre en la lista pública de morosos. Todo eso le ocurrió a uno de los cocineros más celebrados de España en menos de una década.

El ascenso de Sergi Arola: de El Bulli al olimpo gastronómico

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Sergi Arola aprendió el oficio en las mejores cocinas del mundo. Pasó por El Bulli de Ferran Adrià —su gran maestro— y por las brigadas de Pierre Gagnaire en París, donde asimiló rigor técnico y creatividad sin límites. Con ese bagaje, llegó a Madrid y abrió La Broche, que en un año consiguió su primera estrella Michelin.

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El salto siguiente fue Sergi Arola Gastro, en el número 31 de la calle Zurbano de Madrid. En ese restaurante logró las dos estrellas Michelin que lo convirtieron en referencia absoluta de la cocina española de vanguardia. Llegó a gestionar hasta 14 locales en siete países, con presencia en hoteles de lujo de Chile, Portugal y Emiratos Árabes Unidos.

El modelo que hundió a Sergi Arola: deuda desde el primer día

La sociedad que gestionaba Sergi Arola Gastro se constituyó con un capital de apenas 3.100 euros. Para financiar la apertura del local —una inversión de 5 millones de euros en obras y decoración— recurrió a un crédito hipotecario. La empresa entró en quiebra técnica desde su primer ejercicio contable.

La crisis económica de 2008 golpeó de lleno a la alta cocina española. Las pérdidas de Arola fueron creciendo año a año: 775.000 euros en 2012, más de un millón en 2014, y 1,3 millones en 2015. Ninguna reestructuración de deuda, ningún inversor nuevo ni ningún plan de contingencia logró revertir la tendencia.

Hacienda, el divorcio y el fin de Sergi Arola en España

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En julio de 2013, la Agencia Tributaria precintó el restaurante por una deuda de 308.000 euros —148.000 con Hacienda y 160.000 con la Seguridad Social—. El local volvió a abrir días después, pero la imagen quedó dañada de forma irreparable. El prestigio no se recupera cuando el fisco actúa en público.

A esa crisis económica se sumó el divorcio de Sara Fort, su socia y esposa, con quien había construido tanto La Broche como Sergi Arola Gastro. La ruptura sentimental aceleró el cierre de todos los proyectos compartidos. "Estamos divorciados. Lo más honesto es cerrar esta etapa", reconoció el propio chef.

AñoHecho claveImpacto
2008Apertura de Sergi Arola Gastro (2 estrellas Michelin)Inversión inicial de 5 M€ con crédito hipotecario
2012Pérdidas de 775.110 € / Divorcio de Sara FortQuiebra técnica desde el primer ejercicio
2013Precinto de Hacienda por 308.000 € de deudaDaño irreparable a la imagen pública
2015Pérdidas superan 1,3 M€ / Búsqueda fallida de inversoresCierre definitivo del proyecto
2017Concurso de acreedores: 7 millones en deudasFigura en lista pública de morosos
2017Traslado a ChileInicio de segunda etapa profesional

La huida a Chile y la segunda vida de Sergi Arola

En 2017, con las deudas acumuladas y sin posibilidad de remontar en España, Sergi Arola tomó la decisión de instalarse en Chile, país que ya conocía desde 2009, cuando dirigió un comedor en el Ritz-Carlton de Santiago. Allí encontró un mercado receptivo, una industria televisiva hambrienta de perfiles europeos y una segunda oportunidad que España no le dio.

En América Latina reconstruyó su carrera con solidez. Abrió Lola by Arola en Santiago, se convirtió en jurado habitual de programas como MasterChef Chile y El discípulo del chef, y formó una familia con Francisca Laree, enfermera chilena con quien se casó. La cocina siguió siendo su medio de supervivencia, pero esta vez sin el peso de la deuda.

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Qué puede aprender la gastronomía española del caso Sergi Arola

El caso de Sergi Arola es un aviso que la industria gastronómica española todavía no ha terminado de procesar. Las estrellas Michelin generan presión de expansión, de inversión y de mantenimiento de estándares que resultan financieramente insostenibles para negocios sin capital propio sólido. El talento en los fogones no compensa una estructura financiera rota desde el origen.

El consejo que se desprende de su historia es claro: cualquier proyecto de alta cocina debe plantearse con capital propio real, modelos de negocio escalables y gestión profesional separada de la figura creativa del chef. Sergi Arola lo aprendió de la manera más dura. Su legado gastronómico sobrevive; su modelo empresarial fue, desde el principio, una trampa.