Alexia Putellas inicia esta nueva etapa en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con una responsabilidad que no había tenido antes. El ambiente en el vestuario ha cambiado mucho en apenas unos meses. Ya no están Jenni Hermoso ni Irene Paredes para compartir las decisiones importantes o para dar la cara en los momentos de mayor presión.
Y es que, a sus 32 años, la centrocampista catalana se encuentra rodeada de jugadoras que, en muchos casos, apenas están empezando a conocer cómo funciona la dinámica de la selección absoluta. Este cambio de piezas obliga a la jugadora del Barça a multiplicar su presencia tanto en el césped como en las charlas internas.
Durante los primeros entrenamientos, se ha visto a una Alexia Putellas muy pendiente de cada detalle. Su labor estos días va mucho más allá de marcar el ritmo del juego. Ahora tiene que estar atenta a que las futbolistas más jóvenes pierdan el miedo y se sientan cómodas dentro del sistema. Al no estar las otras capitanas históricas, ella es la encargada de transmitir los valores y la forma de trabajar que han llevado a España a lo más alto. Es un trabajo de guía constante que requiere mucha energía mental, ya que cada gesto suyo es analizado por las nuevas compañeras que la ven como un referente inalcanzable.
La importancia de Alexia Putellas en la renovación de la Selección
La jerarquía dentro de un grupo se gana con el tiempo, y en esta lista de 25 jugadoras, la diferencia de experiencia es muy llamativa. Alexia Putellas es la única que sobrepasa con creces los cien partidos internacionales. Con 142 encuentros a sus espaldas, su currículum es el motor que mantiene la calma en un grupo que ha perdido mucha veteranía de golpe. Si participa en los próximos choques contra Islandia y Ucrania, seguirá batiendo récords de permanencia y demostrando que su físico sigue aguantando el ritmo de la élite. Detrás de ella solo quedan nombres como Mariona u Olga Carmona para ayudar en las tareas de mando.

El peso de llevar el brazalete en solitario significa que Alexia Putellas debe ser la voz que hable con el cuerpo técnico y la que ponga orden cuando las cosas no salgan bien en el campo. No es una tarea sencilla, sobre todo cuando el equipo está en pleno proceso de aprendizaje. Las jóvenes promesas, como es el caso de Vicky López, necesitan ese apoyo constante de alguien que ya ha pasado por todas las situaciones posibles en el fútbol. La capitana sabe que de su capacidad para unir a estas dos generaciones depende el éxito de los próximos meses de competición.
Además, su estado de forma actual es uno de los mejores de los últimos años. Tras superar sus problemas físicos, la jugadora vuelve a tener esa chispa que la hace diferente. En las sesiones de trabajo en Madrid se ha notado que disfruta de nuevo con el balón en los pies. Esa alegría es contagiosa y ayuda a que el resto de las jugadoras se suelten más durante los partidillos de entrenamiento. La idea es que España no pierda su estilo de posesión, y para eso es fundamental que la capitana esté conectada y sea capaz de organizar el ataque con la claridad de siempre.
El camino de Alexia Putellas hacia el Mundial de Brasil
El horizonte de este equipo está puesto en el verano de 2027, pero el trabajo serio empieza ahora. Alexia Putellas sabe que no se puede perder tiempo. Cada ventana de partidos es una oportunidad para probar nuevas variantes y para que el bloque se haga más fuerte. Sin la presencia de Aitana Bonmatí en esta ocasión, la responsabilidad creativa aumenta. Tendrá que buscar nuevas sociedades en el centro del campo, apoyándose más en Patri Guijarro para que el balón circule con fluidez. El objetivo es que la transición entre la vieja guardia y las nuevas jugadoras sea lo más natural posible.
El viaje a Castellón para enfrentarse a Islandia será la primera gran prueba de fuego. Será un partido donde el físico de las rivales pondrá a prueba la resistencia de las españolas. En esos escenarios es donde más se necesita la pausa y la inteligencia de una jugadora como Alexia Putellas. Ella sabe cuándo hay que acelerar el juego y cuándo es mejor mantener la posesión para desgastar al contrario. Su lectura de los partidos es lo que permite que España siga siendo favorita en casi todos sus enfrentamientos, a pesar de las bajas que presenta la convocatoria.
Fuera del ámbito deportivo, la jugadora también tiene que gestionar una agenda muy apretada. El interés por la selección femenina ha crecido tanto que los compromisos publicitarios ocupan gran parte del tiempo libre de las futbolistas. Como principal imagen del equipo, tiene que atender a patrocinadores y medios de comunicación, lo que añade una carga extra de trabajo. Sin embargo, ella siempre ha mantenido que lo más importante ocurre dentro del rectángulo de juego. Su compromiso con la selección es total y su meta es llegar a la cita de Brasil liderando a un grupo que sea capaz de volver a ilusionar a toda la afición.
Esta concentración de España en Las Rozas servirá para asentar las bases de lo que está por venir. Con Alexia Putellas como única superviviente de la línea de mando tradicional, el equipo empieza a escribir un capítulo nuevo. Es un reto mayúsculo para la jugadora catalana, que asume con naturalidad su papel de reina del fútbol español. El camino es largo y lleno de obstáculos, pero contar con una guía de su nivel es la mejor garantía de éxito para una selección que no quiere bajarse del podio mundial.



