La mutación de la ficción española: nuestras series ya no compiten con la televisión, sino con Hollywood

Hubo un tiempo en que la ficción española se diseñaba exclusivamente para el espectador que se sentaba frente al televisor a las diez de la noche, supeditada a las pausas publicitarias y a tramas para todos los públicos. Esa era ha muerto. Hoy, las series españolas se gestan en despachos internacionales con presupuestos que superan los cinco millones de euros por episodio.

Tradicionalmente, la ficción española, las series españolas de toda la vida, estaban encorsetadas en formatos de 70 minutos para satisfacer las necesidades de las cadenas generalistas. Se buscaba la 'multitrama': un abuelo, un niño y una historia de amor para captar a toda la familia. La llegada de las plataformas de streaming (Netflix, Amazon, Apple TV+) ha permitido que la ficción española se libere de ese lastre.

Y es que ahora, la narrativa es cinematográfica, con duraciones de 45 o 50 minutos y un enfoque mucho más específico y arriesgado. Este cambio estructural ha permitido que géneros antes marginales en España, como la ciencia ficción o el thriller oscuro, alcancen una factura técnica que nada tiene que envidiar a las producciones de HBO o Disney.

LAS SERIES ESPAÑOLAS YA CUESTAN EL TRIPLE QUE HACE UNA DÉCADA

La competencia con Hollywood se libra, ante todo, en el músculo financiero. Si hace una década una serie de alto presupuesto en España podía rondar los 600.000 euros por capítulo, hoy las cifras se han multiplicado, llegando hasta los 5 millones por episodio. Producciones grabadas en suelo nacional manejan presupuestos que permiten desplazar unidades a tres continentes, contratar a los mejores directores de fotografía del mundo y utilizar tecnología de vanguardia como la producción virtual (StageCraft).

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Esta inyección económica ha profesionalizado el sector hasta niveles de élite, permitiendo que la postproducción y los efectos visuales (VFX) de series rodadas en Madrid o Barcelona tengan el mismo acabado que las grandes franquicias norteamericanas.

Las series españolas ya no compiten con la televisión, sino con Hollywood Fuente: Movistar Plus+, Atresmedia, HBO Max
'Anatomía de un instante' / 'Poquita fe' / 'La ruta. Vol. 2: Ibiza' / 'Furia' Fuente: Movistar Plus+ / Atresmedia / HBO Max

Títulos como 'La Casa de Papel' o su spin-off 'Berlín', incluso 'Jaguar', han demostrado que la ficción española puede liderar el consumo global durante semanas, batiendo récords de audiencia en mercados históricamente herméticos. En el terreno cinematográfico, fenómenos como 'La Sociedad de la Nieve' de J.A. Bayona han confirmado que el talento técnico español puede ejecutar superproducciones de una complejidad física y visual idéntica a la de los estudios de Los Ángeles.

MADRID Y CANARIAS COMO SEDES: LOS INCENTIVOS FISCALES QUE ATRAEN LOS RODAJES DE HOLLYWOOD

Asimismo, series españolas y producciones como 'Reina Roja' o '30 Monedas' evidencian una ambición en el uso de efectos digitales y diseño de producción que sitúa a España como una referencia creativa ineludible para las plataformas de streaming

Además, no se trata solo de dinero, sino de infraestructura. El anuncio de la creación del primer centro de producción europeo de las grandes plataformas en España marcó un antes y un después. Los incentivos fiscales y la calidad de los técnicos españoles han provocado que ya no solo exportemos actores, sino que importemos la logística de Hollywood.

Directores de renombre internacional eligen España para rodar sus ficciones no solo por los paisajes, sino por la capacidad de nuestras productoras para gestionar proyectos de escala monumental. El talento español ya no ve el salto a Estados Unidos como una obligación, porque Hollywood ahora está operando directamente desde Tres Cantos o la Ciudad de la Luz.

Las series españolas ya no compiten con la televisión, sino con Hollywood Fuente: Netflix Fuente: IMDB
'La Casa de Papel', Fuente: IMDB

La gran paradoja del éxito español es que cuanto más local es la historia, mejor viaja. Hollywood ha entendido que España tiene una capacidad única para generar dramas y thrillers con una identidad visual propia, lo que los expertos llaman "exotismo accesible". Estas son series con un marcado carácter patrio que se convierten en fenómenos globales porque la calidad de producción ha eliminado la barrera de la 'serie de segunda'.

Este salto en la excelencia ha situado a los guionistas y creadores españoles en el radar prioritario de las grandes majors. O lo que es lo mismo; el espectador ya no percibe una brecha de calidad entre una producción rodada en Atlanta y una filmada en Sevilla; ambas comparten el mismo estándar de acabado visual y narrativo.

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LA FICCIÓN ESPAÑOLA BATALLA POR NO SER SOLO LOS "OBREROS" DE HOLLYWOOD

Este posicionamiento de la marca "España" como sinónimo de fiabilidad y éxito ha provocado que Hollywood ya no solo compre productos terminados, sino que adquiera ideas en fase de desarrollo para adaptarlas al mercado estadounidense, reconociendo el potencial creativo de nuestro país como una fuente de propiedad intelectual de primer nivel.

A pesar de este éxito, la competencia con Hollywood plantea un desafío en la titularidad de los proyectos. El riesgo de este nuevo modelo es que las productoras españolas se conviertan en meras prestadoras de servicios de lujo. Esto es, empresas que ponen la mano de obra y el talento, mientras que la propiedad legal y los beneficios derivados de las franquicias se quedan en California. El sector lucha ahora por retener los derechos de explotación, intentando que el sello nacional no sea solo una etiqueta de rodaje, sino una garantía de retorno económico. El objetivo es consolidar una industria que no solo compita en calidad visual, sino que mantenga el control financiero sobre las historias que conquistan el mundo.

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