Mastantuono y Güler no despegan y preocupan a la dirección del Real Madrid

El Real Madrid atraviesa un momento de incertidumbre con dos de sus apuestas más caras. Franco Mastantuono y Arda Güler salieron señalados tras el último encuentro en Albacete, mostrando un nivel muy alejado de lo que se espera de futbolistas que costaron más de 80 millones de euros entre ambos.

El Real Madrid se encuentra en una encrucijada con dos de sus proyectos más ambiciosos. Lo que en su día fueron fichajes que desataron la ilusión del madridismo, hoy son dos nombres bajo sospecha: Franco Mastantuono y Arda Güler.

Ambos futbolistas, llamados a liderar el relevo generacional en el Santiago Bernabéu, atraviesan un bache de juego y confianza que quedó tristemente retratado en el último partido disputado en el Belmonte de Albacete.

El centro del campo desborda a Güler, un timón excesivo para el turco

​La situación de Arda Güler empieza a ser una señal de alerta amarilla para el club. El futbolista turco, que aterrizó en Madrid con la etiqueta de ser el heredero natural de Luka Modric, parece haber menguado con el paso de los meses. En el campo, la sensación es que el rol de "timón" del equipo le queda grande a día de hoy. Los datos son fríos y preocupantes: ante el Albacete fue el centrocampista con menor acierto en el pase (87%), viéndose superado por jóvenes como Cestero o veteranos como Valverde.

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Mastantuono y Güler no despegan y preocupan a la dirección del Real Madrid Fuente: Redes
Mastantuono y Güler en un partido con el Real Madrid Fuente: Redes

​Pero lo más grave ocurre en el último tercio del campo, donde se supone que Güler debe marcar la diferencia. Su precisión en los pases ofensivos se desplomó hasta un 82%. Pese a tener un toque exquisito, el turco parece haber perdido el norte cuando se le sitúa en el ojo del huracán.

Terminó el partido con apenas 65 pases, una cifra impropia de un jugador que debe organizar el juego del equipo más laureado del mundo. Existe la duda razonable de si su mejor versión volvería si jugase escorado a la banda o en la mediapunta, pero en el mediocentro, su rendimiento actual invita al pesimismo.

El apagón de Mastantuono: sin rastro de los 63 millones

​Sin embargo, si la situación de Güler preocupa, la de Franco Mastantuono ya genera una amargura profunda en la dirección técnica. El argentino fue un fichaje de talonario, con un desembolso que superó los 63 millones de euros, y llegó con la vitola de titular indiscutible. Hoy, esa fe se está evaporando a pasos agigantados. Ha pasado un mes desde que regresó de su pubalgia, tiempo suficiente para haber recuperado el tono físico, pero el "colmillo" no aparece por ningún lado.

​Mastantuono ha perdido el desparpajo. Aquella personalidad para encarar sin miedo a fallar, ese regate eléctrico que asombró en sus primeros partidos, ha desaparecido. En Albacete, solo intentó un tiro a puerta y completó apenas la mitad de regates que otros compañeros de la cantera. Su participación en los últimos 15 partidos es residual: apenas 172 minutos. La realidad es que, cuando recibe una oportunidad, el argentino parece calarse, como si la presión del escudo pesara más que su talento.

​El contexto no ayuda. El club vive horas convulsas tras la destitución de Xabi Alonso y la eliminación en Copa ante el Albacete con un gol que muchos han calificado de "anticompetitivo". En este escenario de crisis, los focos apuntan directamente a los que deben dar un paso adelante. Mastantuono y Güler costaron, en conjunto, más de 83 millones de euros. Son inversiones de presente y futuro, pero el presente les está devorando y el futuro empieza a llenarse de nubarrones.

​Algo falla en el desarrollo de estos dos talentos. Ya no es solo una cuestión de falta de continuidad o de lesiones pasadas; es una cuestión de jerarquía y rendimiento inmediato. El Real Madrid no suele esperar a nadie, y menos cuando el equipo necesita referentes en momentos de dificultad. El runrún en las oficinas de Valdebebas es cada vez más alto: el club teme que dos de sus proyectos estratégicos más importantes estén en peligro real de naufragar. Si Mastantuono no recupera su chispa para encarar y Güler no encuentra su sitio como cerebro del equipo, el Madrid tendrá un problema millonario que difícilmente podrá solucionar solo con paciencia.

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