Se acabó el respiro para los conductores. Lo que hasta hace poco eran borradores y planes de futuro en los despachos del Ministerio se ha convertido, este 11 de enero, en una realidad que ya se nota en el bolsillo al pasar por los peajes.
Y es que el Gobierno ha dado el visto bueno definitivo al incremento de tarifas en las autopistas que dependen del Estado, y la noticia viene con letra pequeña. Porque no es una subida puntual, sino el inicio de un plan de subidas que nos va a acompañar durante los próximos seis años.
Según la resolución publicada en el BOE, las vías gestionadas por la SEITT (la sociedad pública que se hizo cargo de las autopistas rescatadas) aplicarán un incremento del 2% anual. El plan está blindado hasta 2032, lo que significa que cada mes de enero, hasta que acabe la década, circular por las radiales de Madrid o por ciertos tramos del Mediterráneo será más costoso que el año anterior.
Este ajuste se produce tras la aplicación durante los últimos ejercicios de límites extraordinarios a las subidas, diseñados para amortiguar el impacto de la inflación en los conductores.
LAS CARRETERAS SEÑALADAS: EL MAPA DE LOS NUEVOS PRECIOS DE PEAJES EN ESPAÑA
Las autopistas de titularidad estatal gestionadas mediante concesión serán las que experimenten las subidas más significativas, con aumentos de entre el 3,64% y el 4,68%. Así, el hachazo se concentra en puntos clave para la movilidad diaria de miles de personas.
Las vías que ya han actualizado sus precios este 2026 son las Radiales de Madrid (R-2, R-3, R-4 y R-5), que soportan gran parte del tráfico de entrada a la capital. También se encarecen la M-12 (la vía rápida al aeropuerto de Barajas), la AP-36 (Ocaña-La Roda) y la AP-41 (Madrid-Toledo).

Pero la subida no se queda solo en el centro. En el arco mediterráneo, la AP-7 entre Cartagena y Vera también aplica desde ya este recargo. Para un conductor que use estas vías a diario para ir a trabajar, ese 2% acumulado año tras año deja de ser una cifra pequeña para convertirse en un gasto fijo que complica todavía más el mantenimiento del coche.
DE LA AP-68 A LA EXCEPCIÓN DE ALICANTE
En medio de este escenario de subidas, el Gobierno ha dejado un par de 'balones de oxígeno' para compensar el malestar de los conductores. El primero es la Circunvalación de Alicante de la AP-7, que tras probar su eficacia para descongestionar el tráfico local, se queda como vía gratuita de forma definitiva.
La otra fecha que los conductores tienen que marcar en el calendario es el 11 de noviembre de 2026. Ese día, la AP-68 (Bilbao-Zaragoza) por fin levantará sus barreras. Tras décadas de concesión y peajes caros que parecían eternos, la vía pasará a manos públicas y será gratuita. Es, sin duda, la gran victoria para los usuarios del corredor del Ebro, que por fin podrán circular sin sacar la cartera en este trayecto.

EL GRAN CASTIGO SE LO LLEVA EL TRANSPORTE PESADO
Si miramos los números fríos, la subida de tarifas en los peajes parece moderada, pero la realidad del asfalto es otra. Los turismos que pagaban unos 0,0927 euros por kilómetro ven cómo el precio se va acercando peligrosamente a los 10 céntimos. El gran castigo se lo lleva el transporte pesado, los camiones que mueven las mercancías del país, que ya pagaban más de 0,18 euros por kilómetro. Al final, este encarecimiento de los peajes es una pieza más en la cadena de costes que termina encareciendo lo que compramos en el supermercado.
Así, el 2026 dibuja un mapa de carreteras bastante desigual. Porque si bien el norte celebra el fin de un peaje histórico en noviembre, el resto de la red estatal se prepara para seis años de subidas ininterrumpidas. El pago por uso no solo ha llegado para quedarse, sino que ya tiene su propio calendario de incrementos hasta 2032.







