La Fundación Hesperia nació de la herencia de un millonario empresario que tomó la decisión de involucrar directamente a los Reyes de España y a sus nietos. Más allá de su origen, esta fundación ha desarrollado proyectos que van desde la rehabilitación de patrimonio histórico hasta la ayuda a damnificados por desastres naturales, pero, ¿qué hay detrás y qué otros usos le ha dado Felipe VI?
La Fundación Hesperia se constituyó a partir de la herencia que el empresario menorquín Juan Ignacio Balada legó a Felipe VI y Letizia, así como a los nietos de los Reyes Juan Carlos y Sofía. Balada falleció el 18 de noviembre de 2009, y en su testamento se estipulaba que, si los herederos renunciaban a ella, la herencia pasaría al Estado de Israel. Sin embargo, el Rey Felipe VI aceptó esta herencia, a diferencia de la que correspondía de su padre, Juan Carlos I, esta aceptación dio origen a la fundación Hesperia.
1Una herencia para Felipe VI que marcó el camino de la Fundación Hesperia

Tal como se indica en la página web de la Casa Real, Felipe VI y Letizia constituyeron formalmente la Fundación Hesperia el 23 de abril de 2010, inscribiéndola en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Educación mediante la Orden EDU/2133/2010, de 30 de junio. Desde entonces, Hesperia se ha orientado a fines sociales.
El testamento de Balada dejó estipulado que con la herencia se debía apoyar a la institución monárquica en España y el extranjero, fomentar las ciencias y las artes, y permitir a los Reyes establecer otras metas de interés social, como la formación de la juventud para mejorar su acceso al mercado laboral, la promoción de proyectos en beneficio de la sociedad y el fomento de la cultura en sus distintas manifestaciones. Actualmente, el presidente de la fundación es Gonzalo Urquijo Fernández de Araoz, hijo de Piru Urquijo y tío de Teresa, esposa del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.