Los megaincendios de sexta generación son cada vez más frecuentes y ya suponen un gran problema para millones de personas en todo el mundo que sufren las consecuencias de estos fuegos que arrasan todo lo que se encuentra en su camino. Además, su velocidad, intensidad e imprevisibilidad hace que los servicios de extinción se encuentren con grandes dificultades.
Estos incendios de gran magnitud se convierten en una nueva amenaza que está cambiando el combate al fuego, fruto de las circunstancias que se están dando a nivel global. El aumento de las temperaturas globales, olas de calor y sequías cada vez más severas y recurrentes, que se suma a otros factores, dan origen a estos peligrosos incendios forestales.
4¿SE PUEDEN SOFOCAR LOS MEGAINCENDIOS?

Mientras se avanza en la predicción de los incendios forestales, hay grandes problemas para sofocar los megaincendios. Aunque se disponga de muchos recursos asignados para su extinción, es muy sencillo que estos incendios se puedan propagar sin control y superar la capacidad de los medios de extinción. En estos casos es imprescindible que se produzca un cambio en las condiciones meteorológicas que facilite su trabajo.
La reducción y abandono de actividades agrícolas como el pastoreo o la extracción de madera y leña, entre otros, permiten un crecimiento excesivo de los bosques y un aumento de la biomasa forestal. Esta biomasa acumulada en los recurrentes ciclos de sequía y las olas de calor veraniega actúa como combustible y da lugar a incendios extremadamente intensos.