La edición más reciente de la Champions League marcará un hito en la historia del fútbol europeo: la UEFA repartirá 2.470 millones de euros entre los 36 clubes participantes, una cifra nunca antes vista en la máxima competición continental y que posiciona a esta temporada como la más rentable que haya organizado el torneo hasta ahora
Cada uno de los equipos involucrados en esta nueva edición, entre ellos los representantes de España, Inglaterra, Alemania, Italia y otros países con tradición futbolística, tiene asegurado un mínimo de 18,6 millones de euros únicamente por disputar la fase inicial del torneo.
La UEFA aumento el mínimo de premios para esta Champions League 2025/2026
Esto representa un aumento respecto a los 15,6 millones garantizados en la anterior edición. Además, los ingresos pueden aumentar con los bonus correspondientes a su coeficiente y la contribución al denominado ‘market pool’, elevando el monto por club hasta cifras superiores a los 30 millones de euros en los primeros compases del torneo.
El nuevo formato de la Champions, estrenado esta temporada, también añade un aliciente: los equipos disputarán más partidos en la fase inicial, lo que incrementa la exposición mediática y, en consecuencia, los ingresos por derechos televisivos y patrocinios.

Los grandes clubes europeos, como Real Madrid, Manchester City, Bayern de Múnich y Paris Saint-Germain, parten como favoritos, aunque la atención también recae en proyectos emergentes como el Newcastle inglés o el Napoli italiano.
Más partidos, más dinero para los equipos
El formato implementado por la UEFA para esta edición replica el modelo de liga entre los 36 participantes, donde cada club afrontará ocho encuentros (cuatro como local y cuatro como visitante) en la primera fase.
Estos enfrentamientos se definen mediante sorteo, lo que añade un componente de azar al calendario. Una variación destacada es que, desde los cruces eliminatorios, el club que termine más alto en la fase de liga tendrá el beneficio de jugar el partido de vuelta en su estadio, una medida destinada a premiar el rendimiento en la etapa regular.
La UEFA mantiene así el marco económico fijado para el ciclo 2024-2027, diseñado tras las tensiones con los clubes que promovieron la Superliga. El objetivo es claro: más partidos y más dinero para los equipos, especialmente los que logran avanzar rondas.
El campeón de la Champions League recibirá 25 millones, pero si lo gana todo podrá llevarse 200 millones de euros
- Clasificación en la fase liga: entre 0,7 y 10 millones, según la posición final.
- Por participar, cada club ingresa 18,6 millones (antes eran 15,6).
- Por victoria: 2,1 millones (antes 2,8).
- Por empate: 0,7 millones (antes 0,9).
Los octavos de final, 11 millones; los cuartos, 12,5 millones; las semifinales, 15 millones; y los finalistas, 18,5 millones de euros. El campeón de la Champions League recibirá 25 millones.
Los cambios que ha decidido introducir el máximo organismo del fútbol europeo tienen el carácter de mejora de la competición y no de nivel estructural de las mismas. Esos podrían llegar, si así precisan, a partir del verano del 27. En la actual temporada se repartirán en total 2.467 millones de euros en la Champions League, 565 millones para la Europa League y 285 millones para la Conference, por los 465 y 235 de antes.
La suma de todos los conceptos hace que el equipo que gane todo en esta edición pueda alcanzar casi 200 millones en una sola edición.
Para lograrlo, deben completar una buena fase liga, llegar a la final, pero también tener un alto value pillard, el coeficiente que mide su peso en el mercado televisivo, con lo que estas cantidades están al alcance solo de los grandes de Europa, como Real Madrid, FC Barcelona, Bayern de Múnich o Liverpool.

La UEFA defendió el aumento de premios como una medida de ‘redistribución equitativa’ para fortalecer la competitividad, aunque las voces críticas advierten que el sistema sigue beneficiando en mayor medida a los gigantes históricos. Aun así, el atractivo económico y deportivo de la competición se mantiene intacto, con la final programada para disputarse en Múnich el próximo mayo.
La temporada de Champions League arranca, pues, con el balón aún por rodar, pero con un claro mensaje desde las oficinas de la UEFA: el fútbol europeo sigue siendo el espectáculo deportivo más rentable del planeta.