El mayor problema de Microsoft no es Xbox ni Office: es Windows 10 y no tiene solución

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Microsoft está preparando el terreno para dejar atrás Windows 10 y dar la bienvenida a su próxima gran actualización, Windows 11 24H2. La empresa ha comunicado de manera inequívoca que Windows 10 tiene una vida útil restante de solo 18 meses, pero muchos usuarios muestran resistencia a abandonar este sistema operativo.

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El mayor problema de Microsoft no es Xbox ni Office

Microsoft ha ideado una estrategia para continuar brindando soporte y actualizaciones a los usuarios de Windows 10 después de octubre de 2025, siempre y cuando opten por una suscripción. A pesar de ello, la empresa tiene como objetivo que los usuarios migren progresivamente hacia Windows 11, aunque Windows 10 sigue manteniendo cifras impresionantes en cuanto a su cuota de mercado.

Actualmente, Windows 10 ostenta una cuota de mercado del 70%, una de las más altas desde septiembre de 2023. En contraste, Windows 11 apenas alcanza el 25,65%. Desde febrero de este año, la última versión del sistema operativo ha experimentado una disminución en su base de usuarios, luego de alcanzar su punto máximo con el 28,16%.

Con la inminente llegada de Windows 11 24H2, Microsoft está intensificando sus esfuerzos para persuadir a los usuarios de que migren a Windows 11. La empresa está apostando fuertemente por la inteligencia artificial, con funciones avanzadas como AI Explorer y Copilot que se ejecutan localmente.

Sin embargo, las recientes decisiones en torno a la inteligencia artificial han generado cierta controversia. Muchos usuarios se enfrentan a la imposibilidad de actualizar a Windows 11 debido a los requisitos de hardware, mientras que otros han notado una disminución en el rendimiento general de sus dispositivos. Además, algunas voces críticas argumentan que se está perdiendo la esencia tradicional de Windows con estas actualizaciones.

Las nuevas incorporaciones en el menú de inicio no han logrado atraer más usuarios hacia el sistema operativo más reciente. Esto ha llevado a algunos clientes a recurrir a bloqueadores de publicidad, mientras que otros han optado por regresar a Windows 10.

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