Las empresas españolas intentan competir con Live Nation

Cada vez es más normal que a la hora de buscar entradas para un evento entremos directamente a la web de Live Nation o Ticketmaster. Las dos empresas, realmente fusionadas globalmente desde 2009, son el centro de la industria global de la música en vivo y tienen la fuerza suficiente para presionar a festivales, artistas y locales para mantener algún nivel de exclusividad. Pero al menos en España aún hay algunas de opciones más que pueden hacer algo de sombra al gigante de los conciertos. 

Baila Fm, plataforma de venta de entradas, Doctor Music, productora y plataforma de venta de entradas, la productora latinoamericana La Sordera o la web de Seetickets o Passline empiezan a tener algo más de peso en el mercado. A esto se suman páginas dedicadas únicamente a la venta de entradas, como Dice, o producciones como las giras de Primavera on Tour que suelen tener relaciones estrechas con algún festival.

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Bruce Springsteen Anuncia Conciertos En Madrid Y Barcelona Para Junio De 2024 Doctor Music (Foto De Archivo) 31/10/2023

En algunos casos es por conseguir nombres de peso, como el caso de Doctor Music que este año es responsable de los conciertos en Madrid de J Balvin, Bruce Springsteen o UB40, otras se han enfocado en artistas de una zona o un género específico, como La Sordera y su apuesta por artista de América Latina como Cultura Profética de Puerto Rico, el comediante de Colombia Andres López o los venezolanos de Rawayana, y Baila Fm que parece apostar por sonidos cercanos a lo alternativo. 

Pero es evidente que aun así es complicado competir con Live Nation. Solo este año la productora es responsable de los conciertos de Taylor Swift, Duki, Karol G y Metallica, tiene una alianza con el estadio Santiago Bernabéu que les asegura el control de una de las tarimas clave de la capital y Ticketmaster es el espacio donde se venden las entradas de eventos que no producen como el festival Mad Cool en Madrid o el Monte Do Gozo en Galicia. 

El problema es que el gigante ha sufrido varios escándalos tanto en España como internacionalmente por algunos de estos procesos de venta de entradas. Es especialmente famoso el caso de Taylor Swift, que describió el proceso que algunos de sus fanáticos enfrentaron para conseguir la entrada a su concierto como «Atravesar el infierno», pero hay historias de terror parecido para la compra de entradas de eventos como los conciertos de Karol G en Madrid o el concierto de Bad Bunny en Ciudad de México el año pasado. 

COMPETENCIA A LIVE NATION: CLAVE PARA LA SUPERVIVENCIA DE LAS SALAS DE CONCIERTO

El que haya opciones, además de Live Nation es importante también para la buena salud de las salas de conciertos. Espacios para los que el gigante casi no tiene tiempo, pero que son clave para la industria al ser los lugares en los que el nuevo talento puede formarse realmente y aprender a relacionarse con el público. Además, espacios como La Rivera o Razzmatazz son importantes para esos artistas con miles de reproducciones que no llenan estadios, los artistas de clase media. 

Son puntos clave que hacen que sea clave para la industria de la cultura que haya opciones. No solo por qué cada vez son más los artistas que existen, con fanaticadas pequeñas o medianas pero leales, que necesitan las salas de concierto para poder sobrevivir en ese complicado punto medio de ser algo famoso pero no ser un artista masivo, una realidad de una mayor cantidad de los artistas que viven de la música de lo que muchos fanáticos pensarían.

LIVE NATION: UN GIGANTE EN EL CENTRO DE VARIAS CONTROVERSIAS

Es importante señalar que la empresa ha estado en el ojo del huracán de varias acciones legales. De hecho, tanto la Unión Europea como Estados Unidos se han planteado separarla de Ticketmaster debido a los problemas que ha generado en la industria, y las críticas que ha recibido de salas de concierto en varios países. En el caso norteamericano, la empresa de hecho tuvo que defenderse frente al senado que seriamente se planteó si rompían las leyes antimonopolio.

De momento la empresa ha conseguido salir airosa de todos sus conflictos, pero su mala fama entre el público, que hace relativamente fácil poner la opinión pública en su contra, y las historias de problemas con grandes artistas, no son una buena defensa para la empresa si vuelve a estar en una situación parecida. 

También es verdad que son importantes a la hora de atraer grandes artistas a mercados como el español. Ninguna otra empresa puede apostar por una producción como la de Taylor Swift o incluso por la de Karol G, ni tiene el músculo para soportar un tsunami de compradores como el que viene de la mano de los grandes festivales. Es importante que haya opciones, pero para la industria de la música Live Nation entra dentro de las empresas «too big to fail».