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La Fundación Francisco Franco busca su supervivencia en la política

Pedro Sánchez tiene claro que uno de sus grandes proyectos políticos es acabar con cualquier referencia de Francisco Franco en España. Y es que, a pesar de los muchos años que han pasado desde el régimen dictatorial del general Franco, lo cierto es que parece que la «herida» sigue abierta para el presidente del Gobierno quien, no contento con haber exhumado a Franco del Valle de los Caídos, ahora buscará acabar con cualquier rastro de su recuerdo a través de la Ley de Memoria Democrática. Una ley que podría provocar que asociaciones como la Fundación Francisco Franco sean «eliminadas» más pronto que tarde. Algo que ha hecho que la fundación «mueva ficha», buscando en la política su futuro más inmediato de salvación.

Acabar con cualquier rastro actual de la dictadura de Franco, del levantamiento de 1936, o de cualquier personaje histórico que tuviera que ver con el general franquista. Éste parece ser el gran proyecto del actual Gobierno de la nación y, especialmente, de Pedro Sánchez. Un plan que parece preocupar al socialista más que otros asuntos que tiene sobre la mesa, y que no parecen ser tan «urgentes» como el acabar con la historia española relacionada con el dictador.

Algo que parece que Sánchez conseguirá más pronto que tarde, con la entrada en vigor de la Ley de Memoria Democrática preparada por el Ejecutivo. Una nueva normativa, que rige desde el viernes, que permitirá al Gobierno ilegalizar instituciones que hagan «apología» del franquismo o del golpe de Estado de 1936. Entre ellas, la Fundación Francisco Franco, que podría ser ilegalizada antes de los comicios autonómicos y municipales de 2023.

LA SALVACIÓN POLÍTICA DE LA FUNDACIÓN FRANCISCO FRANCO

«Incitación directa o indirecta al odio o violencia[…] con menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas del golpe de Estado, de la guerra o del franquismo» señala la nueva normativa, en referencia a las fundaciones y organizaciones que podrían verse avocadas a la extinción a partir del año que viene.

Unas palabras que, tal y como destacan desde la Fundación Francisco Franco, están lejos de representar las acciones realizadas desde la fundación. Algo que, sin duda, defenderán ante los tribunales de verse afectados por la Ley de Memoria Democrática.

Sin embargo, tal y como ha podido saber este diario, lo cierto es que la Fundación Francisco Franco está buscando otras vías para mantenerse activos, sin tener que depender de los tribunales. una vía que podría consistir en conseguir representación en el Congreso de los Diputados, comenzando así a defender sus intereses desde el hemiciclo parlamentario.

Así pues, según las informaciones a las que ha tenido acceso este diario, la Fundación Francisco Franco podría estar buscando una vía para conseguir entrar en la política. Vía que, inicialmente, estaría centrada en convertirse en una entidad de financiación para algún partido político que tenga representación parlamentaria. Aportación económica que, sin duda, podría hacer que el partido político «escogido» defendiera ciertos ideales de forma pública, sobreviviendo así la Fundación Francisco Franco a la «purga» preparada por el Gobierno a través de la Ley de Memoria Democrática.

Un movimiento que, sin duda, permitiría a la Fundación Francisco Franco a mantenerse activa de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas; momento en el que, de cara a seguir conquistando el voto de los españoles, Pedro Sánchez podría utilizar la «baza democrática» de la nueva normativa para dar un nuevo golpe de efecto contra el franquismo. Un movimiento que ya le sirvió para conquistar las urnas recientemente, y con el que espera hacer que muchos españoles olviden la gestión que ha llevado al país al borde de una crisis económica casi sin precedentes.