Rigoberta Bandini se declara ‘La emperatriz’ del pop experimental

Si Eurovisión aún fuera verdaderamente un concurso de canciones, Rigoberta Bandini probablemente hubiese sido la candidata española, y quizás hasta hubiese ganado. La cantautora, nacida en Barcelona bajo el nombre de Paula Ribó González, llego a la final de aquel controvertido Benidorn Fest con su ‘Ay Mamá’ un tema que por su temática feminista y su producción que salta sin miedo entre el europop y el indie español, partiendo la diferencia entre Icona Pop, Amaia y Zahara capto los oídos del público. Aunque haya perdido con el ‘Slomo’ de Chanel definitivamente fue una de las que salió mejor parada del evento.

Era un tema que podía escandalizar en el festival de la canción, y que definitivamente no se aleja demasiado de los provocadores intereses del artista. Es un punto que ha demostrado una y otra vez desde su «derrota» en el festival. La reinvención del tema que le dio la fama, su balada rompecorazones ‘A todos mis amantes’ o la oda indie-coplera al twerk ‘Asi Bailaba’ donde colabora Amaia todas parecen diseñadas para incomodar a los críticos y al público conservador.

De allí la anticipación por la llegada de su primer disco. ‘La emperatriz’, que además incluye las canciones ‘Perra’ y ‘Too Many Drugs’, así como nuevos mix de ‘Julio Iglesias’ y ‘Que Cristo Baje’.  Si bien la mayoría de las canciones ya son conocidas por sus fanáticos, no deja de sentirse que el lanzamiento del álbum es una fiesta de victoria de la nueva emperatriz del pop alternativo.

EL TRIUNFO DE LO EXTRAÑO

Lo cierto es que los logros de Bandini son toda una prueba de que hay espacio para variedad en las listas de éxitos. A pesar de no haber ido a Eurovision el hecho de haber sido derrotada por una artista más convencional, aunque no menos talentosa, como Chanel sirvió para que la cantautora pudiese declararse algo así como la princesa de los bichos raros de la música.

Es un cargo que ha sabido aprovechar. Su gira de verano, que la llevo a varios festivales y que cerrará el próximo viernes 14 en el Wizink center, ha dejado un par de imágenes icónicas, y que ha servido como un contrapeso interesante para una Chanel que aún tras ser aplaudida en Eurovisión ha desaparecido en acción. No es poco, mientras que el embudo de conciertos se hace más evidente por la inflación.

Pera una artista apenas en su primer ciclo de lanzamiento poder llenar una tarima como contar con una tarima como la del otrora Palacio de los deportes no es poca cosa. Es todo un hito, y de allí que el anuncio de su ‘largo descanso’ sea tan llamativo.

EL LARGO DESCANSO DE RIGOBERTA BANDINI

Lo cierto es que justo cuando la barcelonesa podía presumir de ser un éxito, ha decidido poner una pausa en su carrera musical. Tras terminar su gira la próxima semana parece decidida a dejar de lado los escenarios hasta nuevo aviso. No parece tener mucho sentido desde el punto de vista profesional, pero hay motivos para que esté cansada tras sus logros en 2022.

La cantante estuvo en el centro de una controversia un tanto absurda por las votaciones del Benidorn Fest, al ser religiosa se la ha señalado como miembro del Opus Dei (no lo es) y hasta se la ha tildado de facha. Es cierto que para muchos este tipo de comentarios son simplemente el precio de la fama, pero para otros pueden ser el motivo suficiente para alejarse de los focos. 

Pero esto no quiere decir que hayamos visto lo último de Rigoberta Bandini. Aún quedan un par de canciones del disco que estrenaran el viernes y una colaboración con C. Tangana que sabemos se grabó, pero no cuando verá la luz pública. Además, las canciones de la intérprete se han conseguido ya un lugar en las listas de reproducción de sus fans, aunque no volviera sería difícil que el tiempo no la mantuviese viva, al menos como artista de culto. 

Y si fuera poco aún hay tiempo de que vuelva. Una mente tan complicada como la de Bandini probablemente tenga más canciones allí que quiera que se escuchen. De momento los 12 temas que forman parte del disco han dado mucho que decir, por lo que parece bastante probable que sigamos hablando de ella por unos años.