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Navarra registra una veintena de denuncias por ‘pinchazos’ aunque sin detectarse evidencias de sumisión química

La Policía Foral de Navarra ha recibido hasta el momento alrededor de una veintena por supuestos ‘pinchazos’ aunque «hasta ahora no hemos encontrado ninguna evidencia de posible sumisión química».

Así lo ha indicado en una entrevista concedida a Onda Cero el vicepresidente primero del Gobierno foral y consejero de Interior, Javier Remírez, quien ha expresado la «absoluta inadmisibilidad de estos comportamientos» y ha remarcado que, «aunque no haya esa intencionalidad de sumisión química, el pinchazo es un posible delito de lesiones, que incluso puede ser agravante de genero» y «conllevar hasta penas de prisión». «Al ‘graciosillo’ le puede salir la broma más que cara», ha advertido.

Según ha explicado, el protocolo que se activa ante estas situación está «absolutamente coordinado» entre el Gobierno de Navarra, Departamento de Salud y diferentes fuerzas policiales. Así, ha indicado que la posible víctima de estas situaciones «lo que hace normalmente es acudir al centro de salud o centro hospitalario. A partir de ahí, informa de cómo se ha producido esa lesión y, si puede ser un caso sospechoso de sumisión química, se activa el protocolo» que incluye una «exploración específica». Además, aunque «siempre es voluntario», se anima a denunciar para que «empiece la investigación y se pueda, en lo posible, esclarecer los hechos».

Tal y como ha indicado, de las analíticas realizadas por estas agresiones «no se ha evidenciado ningún tipo de sustancia» que pueda refleja un caso de sumisión química. Y ha reiterado que, aunque la intencionalidad de estos ‘pinchazos’ no sea la sumisión química, es «una acción absolutamente intolerable y que puede ser imputable por la vía penal». «No podemos admitir que ninguna personas, especialmente ninguna mujer en Navarra, se vea cohibida a ejercer su libertad de salir a la calle a divertirse», ha manifestado Remírez, quien ha remarcado que «el que la hace la va a pagar».