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Qué es la adolescencia

Definitivamente, la adolescencia es algo a lo que todos nos referimos con, por decir lo menos, un poco de ironía, como una etapa problemática, pero no estamos conscientes de lo que significa para un niño ya mayor o un adolescente, pasar por esa etapa, que resulta tan importante para modelar el carácter del futuro individuo adulto.

Si tienes hijos que se encuentran en esa edad, o tienes relación con adolescentes, lo primero que tienes que hacer es recordar cómo fue esa etapa para ti y comprender que no es igual para todos los adolescentes, toda esa energía y todas esas hormonas bullendo, haciendo que el joven se comporte de maneras que apenas puede controlar, casi sin estar conscientes de lo que hacen, por lo que nuestra ayuda puede resultar esencial, siendo comprensivos y tratando de entender ese proceso, y eso es lo que queremos mostrarte en estas líneas.

¿Qué es la adolescencia?

¿Qué es la adolescencia?

En términos de edad, es muy sencillo definirla, porque es esa etapa en la que un ser humano se encentra entre los 10 y los 19 años de edad, pero esta es una manera muy elemental de definirla, porque su significado es mucho más profundo y trascendental para el joven que está atravesando por ella, ya que se trata de una etapa que es necesaria y muy importante para que el niño se convierta en un adulto.

Tenemos la tendencia a generalizar y a pensar que la adolescencia es una etapa en la que los jóvenes son irresponsables, poco comprometidos y hasta apáticos, llegando a creer que no les interesa nada que no sea ellos mismos y lo que ellos quieren o sienten. Desde el punto de vista social, es común que pensemos en la adolescencia como una etapa complicada de la vida de un individuo.

¿Qué es lo que se piensa generalmente de la adolescencia?

Se dice que durante esos años, los jóvenes se tornan complicados y problemáticos, contestatarios e indomables, groseros, egoístas y altaneros, pero eso es prejuicioso, por decir lo menos, y también es un enfoque errado, que no sólo no nos va a ayudar a poder comunicarnos e interactuar con el adolescente, sino que también puede hacer que el adolescente se aísle y se sienta incomprendido.

Hay que entender que la adolescencia es en sí misma una etapa por la que necesariamente todos los seres humanos atravesamos y que es absolutamente relevante para poder convertirnos en adultos, que tiene gran valor y es muy rica, que si se afronta con las herramientas adecuadas, puede proveer al individuo de posibilidades infinitas para desarrollar fortalezas y aprendizajes, porque también es una etapa de adaptación y funcionalidad decisiva para el joven.

¿Cómo se puede describir a la adolescencia?

Por supuesto que se trata de una etapa desafiante del crecimiento de un individuo, en la que se presentan demasiados cambios y surgen los cuestionamientos más importantes para un adolescente, ¿quién soy? ¿Qué quiero hacer? ¿En qué quiero convertirme? ¿Qué es lo que estoy sintiendo? Y si no se trata de proveer al joven de la ayuda adecuada para que encuentre sus propias respuestas, se convertirá en una etapa muy complicada también para los padres y los adultos que se encuentran en su entorno.

Un adolescente siente que es un niño pero también un adulto, aunque no es completamente ninguna de las dos cosas, sino que se encuentra en una etapa de transición, en la que pasa de ser un niño y depender de sus padres o cuidadores, para convertirse en un casi adulto y tomar las riendas de su vida. Pero un estudio ha revelado que el estrés en la adolescencia empeora el aprendizaje y la memoria en la vida adulta.

¿Cómo se comportan los adolescentes?

¿Cómo se comportan los adolescentes?

Es muy común que tengan un comportamiento que podríamos denominar errático, porque ante determinadas situaciones puede reaccionar de manera inmadura, como lo haría un niño, pero ante otras, podría reaccionar de manera responsable y madura, como si se tratara de un adulto, y debemos entender que es algo totalmente normal, y eso suele sacarnos de quicio, haciendo que nos enojemos con ellos, pero debemos recordar que en la adolescencia, el cerebro del joven está en constante cambio, remodelándose y creando nuevas conexiones.

Los adolescentes están experimentando una etapa llena de cambios y crecimiento acelerado, y ellos no pueden comprenderlo, porque no poseen los conocimientos necesarios para ello. Sólo la guía y la ayuda de un adulto con capacidad y comprensión acerca de esta etapa puede realmente guiarlos para atravesarla y que encuentren su propio camino, con sus propias respuestas.

¿Qué puede hacer un adulto para acompañar al adolescente en esta etapa?

Lo primero que debemos hacer es no imponernos por encima de su voluntad, porque ello puede resultar en un efecto totalmente contrario al que sería deseable. Hay que entender que no es la intención de un adolescente hacernos enojar, realmente no desean iniciar una guerra o una lucha por el control, aunque tengamos esa impresión.

El hecho de que un adolescente no haga lo que esperamos de él no quiere decir que nos está llevando la contraria, sino que es posible que sencillamente no puedan hacerlo, debido a que están atravesando por un proceso de maduración en su cerebro, y debemos permitir que éste se consolide para que el adolescente se convierta en un adulto con capacidades para la autorregulación y para llegar a tomar decisiones que sean responsables, por ello necesitamos las herramientas que nos ayuden a un acercamiento más comprensivo.

Nunca debemos actuar con base en el temor, o con malas reacciones, cuando seamos cuestionados por un adolescente, al contrario, debemos proveer un entorno de confianza y de seguridad que facilite el diálogo.

¿La adolescencia se divide en etapas?

De acuerdo con los psicólogos, la adolescencia se divide en tres etapas, que son:

  • Adolescencia temprana: transcurre entre los 10 y los 13 años y comienza con los cambios corporales que se empiezan a manifestar en el cuerpo del menor, iniciándose la pubertad. Es normal que en esta etapa tengan ideas extremistas, todo es blanco o negro, sin grises, sin compromisos y se centran únicamente en lo que piensan y lo que sienten, por lo que se vuelven egocéntricos, necesitan más privacidad y se desarrolla cierta tendencia hacia la independencia.
  • Adolescencia media: se da entre los 14 y los 17 años y siguen sucediéndose los cambios corporales, pero también comienza el interés por las relaciones de tipo romántico y surgen los cuestionamientos sobre la identidad sexual del joven, por lo que deben ser guiados más que condicionados o entrenados por sus padres. En este caso, lo recomendable es conseguir asesoramiento profesional.
  • Adolescencia tardía: ocurre entre los 18 y los 21 años y hasta más allá de esa edad, y aunque ya se puede haber completado su desarrollo físico, el joven todavía pueden estar desarrollando su sentido de individualidad aunque de una forma más estable, lo cual no quiere decir que no exhiban un comportamiento irresponsable de vez en cuando.

La adolescencia puede ser comparada con una montaña rusa de emociones y sentimientos, así que sólo una relación llena de refuerzos positivos y de respeto entre los padres y cuidadores.