Quantcast

Un oficial de la base aérea del Alcantarilla se enfrenta a 5 años de cárcel por acoso laboral a una subordinada

El Tribunal Militar Territorial Primero de Madrid juzga, desde este martes 8 de marzo, la causa abierta contra un oficial de la base aérea de Alcantarilla (Murcia) por «extralimitación en las funciones contra una subordinada y abuso de autoridad» contra la cabo Teresa Franco, actualmente concejal de Igualdad en el Ayuntamiento de Murcia.

La vista llega ocho años después de interponer la primera denuncia por un presunto delito de acoso laboral por parte de un superior inmediato (J.A.F.G) cuando Franco era tropa en el Ejercito del Aire en la Escuela Militar de Paracaidismo que tiene su base en Alcantarilla (Murcia).

HECHOS

Los hechos se produjeron en 2014 y, tras varios aplazamientos, las vistas comenzarán en un fecha tan señalada para la reivindicación femenina como el 8M, la propia Teresa Franco ha ironizado con que «es un poco de justicia poética», sobre todo después de que los Tribunales Togados de Cartagena y Valencia intentaran archivar la causa hasta «tres veces», según ha señalado Teresa Franco.

La militar en reserva ha considerado que, independientemente del resultado que obtenga en esta vista, «ya ha ganado» con el hecho de que «un superior se siente en un banquillo» por un posible delito de acoso laboral contra una subordinada.

En este punto, ha aclarado que «realmente no se ha denunciado por acoso laboral» ya que este delito sólo fue reconocido por la justicia miliar en 2015, un año después de que la cabo de Alcantarilla interpusiera la denuncia, por eso «los delitos en sí son extralimitación en las funciones contra una subordinada y abuso de autoridad», que en opinión de Teresa Franco y su abogada, Marta Simó, «es lo más parecido al acoso laboral».

Teresa Franco, que actualidad es concejal de Igualdad en el Ayuntamiento de Murcia, ha reconocido «haber sentido mucha soledad y muy desamparada» en su largo proceso en la justicia militar. La antigua miembro de tropa de la base de Alcantarilla ha criticado a los primeras juezas que estas cuestiones que «entendía como acoso», las magistradas las sentenciaban como «cosas habituales o normales en la vida militar», por lo que siempre, han intentado «archivar, archivar y archivar».

Al respecto, y en una entrevista, Teresa Franco no ha querido recordar los hechos que la llevaron a iniciar este proceso judicial, pero sí ha reconocido que éstos eran «una clara extralimitación» de la autoridad de un superior como así le han demostrado los cientos de muestras de apoyo que «de forma anónima le han llegado» por que «estoy segura de que lo que a mi me ha pasado le ha sucedido a muchos compañeros y compañeras del Ejercito».

CAMBIAR LA SITUACIÓN DEL EJERCITO

Teresa Franco ha valorado su causa como un ejemplo de que el Ejercito «debería abrir las puertas para que entrara la democracia» y ha calificado como «un mundo oscuro» que situaciones que «no son normales» sean consideradas «como normales» por que se dan dentro del ámbito militar.

Franco ha animado a que otros militares denuncien estas situaciones ya que «si se calla y mira para otro lado» no ayuda a que la situación de la vida militar cambie aunque reconoce que «entiende a quien no lo hace porque es muy difícil y se pierde mucha salud por el camino».

La concejal ha exigido ha valorado «el buen trabajo que esta haciendo el asociacionismo» en sectores como la Guardia Civil, Policía Nacional o el Ejercito ya que, a estos cuerpos, les está prohibido el derecho a huelga y llegan muy tarde otras mejoras que perciben el resto de trabajadores como la conciliación, equiparación salarial u otros «derechos básicos de los trabajadores».

Desde su punto de vista «falta mucho» en el terreno militar para lograr «derechos fundamentales reconocidos», incluso va más allá al considerar que «delitos como este deberían ser juzgados por tribunales civiles y que los militares se quedara para asuntos de guerra».

POSIBLE CONDENA

El acusado se enfrenta a un posible delito de cinco años de prisión por acoso laboral contra una subordinada. En el juicio, la edil del consistorio murciano tendrá que revivir todo lo sucedido «algo que no es agradable» para ello, según su letrada, contará con el testimonio de varios compañeros de tropa, los informes de la psiquiatra que la trató y otros superiores; mientras que el imputado aportará el testimonio de varios oficiales de la base.

En este caso, el problema radica en las «posibles represalias» que puedan sufrir los compañeros que avalen el testimonio de Teresa Franco frente a los superiores por lo que Simó ha querido «agradecer que den este paso al frente».

Finalmente, contra la sentencia cabe recurso que los juzgaría la sala número cinco del Tribunal Supremo, dedicada exclusivamente a dirimir causas militares hasta donde está dispuesta a llegar por que quiere que esto «llegue hasta el final».