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Fundación Alternativas y Ecoembes piden acometer una transición ecológica «justa» del sistema productivo español

La Fundación Alternativas y Ecoembes han incidido en la importancia de acometer una transición ecológica «justa» del sistema productivo español a partir de «replantearse» los «patrones de consumo y los modos de vida» con la ayuda del desarrollo de las tecnologías digitales en los procesos de producción.

Así lo recogen en el ‘Informe de Sostenibilidad 2021’, presentado este martes 14 de diciembre por el responsable de Sostenibilidad de Fundación Alternativas, José Luis de la Cruz, en el que se demanda un sistema en el que «nada» se desperdicie y en el que los recursos naturales se gestionen de «manera sostenible», además de que se garantice que la biodiversidad se «protege» al tiempo que se mantienen el bienestar y la calidad de vida «sin dejar a nadie atrás».

Así, el documento, detalla las principales medidas que se deben impulsar para generar un sistema productivo, educativo y de gobernanza que «garantice la sostenibilidad ambiental en España», y señala, para ello, al Pacto Verde Europeo y a la transición digital.

En este sentido, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, Diego López Garrido, ha subrayado en la presentación que la sostenibilidad se ha convertido en el «concepto central» en la política y en el conjunto de la sociedad.

López Garrido ha recordado que los Acuerdos de París y la reciente COP26 de Glasgow han puesto a la sostenibilidad en la agenda internacional y han aportado «algunos avances», pero ha lamentado que los cambios no son «suficientes» para conseguir que la temperatura no aumente en más de 1,5 grados centígrados para 2050.

En esta línea, ha abogado por la descarbonización de la economía como «objetivo principal», junto al «reciclaje de los residuos» y la «preservación de la biodiversidad», y con la lucha contra el cambio climático como «eje primordial».

Por su parte, Begoña de Benito, del área de Relaciones Externas y Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de Ecoembes, ha reivindicado el informe como un documento «imprescindible» para interpretar lo que sucede en el contexto de la sostenibilidad y para proponer líneas de «transformación» al respecto.

De Benito ha aseverado que a partir de este año se tienen que dedicar los «esfuerzos» en la materia a la «acción política», para lo que es necesario, a su juicio, fortalecer el concepto de colaboración público-privada y apostar por una actividad social «determinante».

Asimismo, ha advertido de que no se puede «perder más tiempo» ante la «multi crisis ambiental y social» y ha llamado a no permitir un crecimiento insostenible que lleva a «la degradación ambiental, pérdida de biodiversidad y a una vergonzosa brecha social con una desigualdad creciente a nivel global».

Por su parte, el responsable de proyectos de ENT Medio Ambiente y Gestión, Ignasi Puig Ventosa, autor de uno de los capítulos, ha denunciado la «contradicción» entre el mensaje ambiental y económico, y ha criticado que las consecuencias de «impacto ecológico» no son «asumidas por el causante, sino por el conjunto de la sociedad».

Para Puig, estas acciones contaminantes, denominadas «externalidades», se adecúan «perfectamente» a la lógica del sistema económico en el que se prima la competencia, por lo que ha demandado «corregir» estas acciones para que la «mejora ambiental» sea una «realidad».

Además, el experto ha resaltado la importancia de la fiscalidad ambiental y ha destacado que los impuestos son «herramientas eficientes de política ambiental». En este aspecto, ha apuntado al «amplio» margen de mejora de España en la materia, ya que se encuentra «a la cola de Europa».

APRENDER LAS «LECCIONES» DE LA PANDEMIA

Por su parte, otro de los autores, el profesor honorífico del Departamento de Economía Aplicada, Estructura e Historia la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Luis Jiménez Herrero, ha llamado a «aprender» las «lecciones» de la pandemia en materia de transición ecológica.

El también presidente de la Asociación para la Sostenibilidad y el Progreso de las Sociedades (ASYPS) ha asegurado que la crisis sanitaria de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la «dependencia humana del medio ambiente» y las «nefastas consecuencias de su sobreexplotación».

En el escenario postpandémico, ha situado a la naturaleza como un «aliado vital que aporta un acervo «inconmensurable» en forma de «patrimonio y capital natural».

Finalmente, la consejera de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para España, María Peñahora Garcia Sanz, que también ha participado en el informe, ha advertido de que el impacto en términos económicos y de empleo en 2020 «podría haber sido mucho mayor», pero los ERTE y otras medidas de apoyo a las empresas y los trabajadores «han mitigado el efecto de la crisis sanitaria».

«En 2021 se observa un cambio de tendencia, ya que ha aumentado el número de ocupados y ha bajado el paro, y las previsiones para 2022 son positivas en términos de recuperación de empleo», ha concluido, para remarcar que, además, «se está generando un impulso europeo para la recuperación y la transición ecológica».