Quantcast

Crece el número de expertos en ciberseguridad, pero sigue habiendo falta de cualificación

En los últimos años, se ha experimentado un continuo crecimiento del interés por la ciberseguridad por parte de estudiantes y profesionales y el número de expertos en este área de la informática ha aumentado; sin embargo, persiste la brecha de habilidades en el sector.

Esa es la conclusión de un reciente estudio publicado por la Agencia de Ciberseguridad de la Unión Europea (ENISA), que indica que a pesar de que cada vez son más los especialistas en seguridad, ni el número de expertos ni su cualificación profesional puede abarcar la demanda que existe.

«En el mercado laboral falta personal capacitado y cualificado para trabajar en funciones de ciberseguridad y que pueda enfrentarse de forma eficiente a la gama de ciberamenazas que se plantean», se indica en este documento, titulado ‘Addressing Skills Shortage and Gap Through Higher Education’.

En este también se apunta que, a lo largo de los últimos años, la brecha de habilidades en el sector de la ciberseguridad se ha convertido en un problema que sigue afectando «significativamente» a países de todo el mundo.

A pesar de que el número de especialistas ha crecido, se continúa dando una brecha de formación con respecto a la demanda de empleo por parte de las empresas especializadas en este campo. Por ello, uno de los aspectos que se abordan en este informe es el que se refiere a los recursos formativos de los que disponen estudiantes y profesionales para formarse en el sector.

Según ENISA, existen 126 programas de educación superior que cumplen con la definición de la Unión Europea de un programa de ciberseguridad, que se implementan en 25 países del mundo. Entre ellos, España, que cuenta con 23 programas que abordan diferentes términos de la ciberseguridad: criptografía aplicada, seguridad ofensiva, ciberinteligencia y ciberderecho, entre otros.

En el informe también se hace mención a la modalidad en la que se imparten este tipo de programas y grados universitarios y superiores: la gran mayoría, el 57 por ciento, son presenciales, el 14 por ciento son ‘online’ y el 29 por ciento, híbridos.

Debido a las facilidades que presenta el aprendizaje a distancia, desde ENISA consideran que el modo ‘online’ puede ayudar a reducir las barreras geográficas de entrada y, con ello, la escasez de cualificación en esta materia.

Otra de las barreras que justificarían la falta de personal con las competencias adecuadas es la del idioma. Según datos de la base de datos de Educación Superior en Seguridad (CyberHEAD), el idioma tiene relevancia para el debate sobre las oportunidades.

Los programas en idiomas universales, como el inglés, «son posiblemente más accesibles para un mayor número de ciudadanos de la UE», según ENISA. Del total, el 38 por ciento de los programas se imparten en este idioma, lo que según el estudio «presenta vetajas adicionales». Entre ellas, la creación de redes internacionales que utilicen el inglés como lengua vehicular.

Por último, ENISA incluye un apartado de recomendaciones para hacer frente a la escasez y al déficit de competencias en materia de ciberseguridad en la UE. Entre ellas, la diversificación de contenidos, niveles e idiomas utilizados en los planes de estudio que incluyen esta materia, la promoción de becas o el incremento de colaboraciones entre los estados europeos para compartir las habilidades aprendidas y reforzarlas.

BRECHA DE GÉNERO

Según este informe, la brecha de género continúa estando presente en el área de ciberseguridad, ya que las mujeres que lo estudian o lo ejercen como profesionales siguen representando un porcentaje muy bajo.

ENISA determina que, a partir de una análisis realizado por CyberHEAD, el porcentaje de estudiantes mujeres que se graduaron el pasado año en esta rama científica solo alcanzó un 18 por ciento del total, mientras que solo el 20 por ciento de las estudiantes eran mujeres. En la misma línea, el informe indica que el 25 por ciento de la mano de obra en la industria de la ciberseguridad es femenina.

A pesar de que «la infrarrepresentación general de las mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) y en la ciberseguridad es un fenómeno bien documentado», en esta investigación se determina que «este problema está mejorando».

Con el fin de terminar con esta brecha de género, desde ENISA sugieren que las instituciones deberían tratar de aumentar el número de mujeres matriculadas en estas ramas de la ciencia, por ejemplo, mediante la concesión de becas para estudiar cibernética.