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¿Cómo los hospitales pueden cuidar la salud del planeta, y más en pandemia?

La salud de nuestro planeta es cosa de todos. No hay que olvidar su importancia y por ello el próximo 22 de octubre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Cambio Climático. Desde los hospitales, como desde otras muchas instituciones, se trabaja por mejorar en el día a día el aprovechamiento de los recursos, o se intensifican por ejemplo las fórmulas para reciclar los fármacos, y siempre en favor del cuidado de nuestro planeta, ¡que no tenemos otro!, y logrando el mismo efecto beneficioso en el paciente.

El doctor Felipe Villar es jefe asociado del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y lidera el programa MAS+, Medio Ambiente y Salud, puesto en marcha a principios de 2021 en la institución sanitaria, en plena expansión de la pandemia de COVID-19, y con el objetivo de reducir el impacto de la asistencia sanitaria sobre el medioambiente.

Según destaca, los datos que se manejan son alarmantes y es que el sector de la salud genera el 4,4 por ciento de las emisiones que producen la huella de carbono a nivel mundial: “Si fuera un país sería el quinto productor de esta en el mundo, lo que hace que el personal y las instituciones sanitarias deban hacer un ejercicio de responsabilidad y ser los primeros en abogar y en contribuir a la hora de mejorar en la lucha contra el cambio climático, y así proteger la salud de los pacientes”.

Aquí, el neumólogo de Quirónsalud pide no olvidar la relación que existe entre el medioambiente y la salud, y la consecuente asociación del cambio climático y la contaminación con una mayor incidencia o agravamiento de determinadas enfermedades, sobre todo infecciosas, respiratorias o cardiovasculares, así como otras crónicas.

“Es algo que cada vez menos personas ponen en duda. Una evidencia que hace ineludible la actuación conjunta de las instituciones y de la sociedad para la mejora del medioambiente y el cuidado y protección de la salud de la población”, insiste el especialista.

Ante este reto, la Fundación Jiménez Díaz ha decidido dar un paso adelante y adherirse a la declaración de la emergencia climática, con el fin de concienciar sobre la necesidad de poner en marcha un modelo sostenible y con amplia repercusión e impacto que ayude a disminuir la huella de carbono y mejorar así el cambio climático; al mismo tiempo que ha puesto en marcha el programa MAS+ antes citado.

Se trata de una iniciativa que contempla el diseño y desarrollo de varias iniciativas en distintos ámbitos de la actividad del hospital, para la reducción de la huella de carbono generada por la práctica sanitaria. Por ejemplo, trabaja en el reciclado de fármacos y de envases, junto a la investigación, donde el hospital madrileño dice que está haciendo “grandes avances”, no solo entre sus profesionales, sino también con los pacientes.

En concreto, MAS+ promueve en la Fundación Jiménez Díaz un aumento de la indicación de fármacos anestésicos menos dañinos para el medioambiente, frente a aquellos como el óxido nitroso o los gases fluorados, que generan mayor huella de carbono, y obteniéndose los mismos resultados beneficiosos para el paciente.

También se trabaja por una prescripción y manejo de fármacos broncodilatadores o corticoides mediante dispositivos de inhalación que generen menos efecto invernadero, es decir, de inhaladores de polvo seco (DPI) o de niebla fina (SMI), y en detrimento de los de dosis medida presurizados (pMDI), que utilizan como propelentes los hidrofluorocarbonos, siempre que estén indicados y proporcionen un beneficio para el paciente.

De hecho, el doctor Villar pone el ejemplo del uso de un inhalador pMDI durante un mes, el periodo para el que suele prescribirse, y que equivale a la huella de carbono que genera un coche que debe recorrer una distancia de unos 290 kilómetros.

“La utilización el mismo tiempo de un inhalador DPI o SMI genera la que recorrería el mismo vehículo a lo largo de solo 6 kilómetros. No se trata solo de sustituir un inhalador o un anestésico por otro o de concienciar sobre dónde depositar distintos materiales; el reto está en diseñar protocolos adecuados para que el beneficio en el paciente sea real y que no solo haya una indicación terapéutica, sino un aprendizaje», añade, insistiendo en que un enfermo bien controlado e informado requerirá menos inhalación de rescate, pero también sabrá qué hacer con los fármacos sobrantes.

UNA BUENA EDUCACIÓN SANITARIA Y DIGITALIZACIÓN DE PROCESOS

En esta línea, a juicio del doctor Villar es tan importante saber prescribir bien un fármaco como que el paciente tenga buena información y educación de su uso, o que sepa dónde puede dispensar un tratamiento médico sobrante que no va a utilizar, un inhalador vacío o un blíster que ya no tiene fármacos.

Otras áreas clave de la iniciativa Medio Ambiente y Salud son la concienciación y la comunicación, apostando por la digitalización de los procesos, disminuyendo el empleo de papel, apostando por los servicios no presenciales, realizando una teleasistencia o una ‘e-consulta’, al tiempo que se empodera al paciente como gestor de su propio proceso de salud a través de una aplicación que optimiza la comunicación con el hospital, de forma que se disminuyen los desplazamientos y en consecuencia se colabora en la reducción de la huella de carbono.

En su opinión, el ámbito de trabajo más importante en un hospital es de la actividad sanitaria propiamente dicha, en el que apunta que “la clave” se sitúa en encontrar la sostenibilidad entre las acciones médicas y el cuidado del medioambiente, traduciéndose directamente en salud los esfuerzos en ambos casos, y siendo especialmente importantes las mejoras aplicadas en el uso de gases anestésicos e inhaladores y en los protocolos de reciclado.

Asimismo, destaca que otro de los aspectos claves en esta iniciativa es el de Ingeniería y Mantenimiento, un punto en el que la Fundación Jiménez Díaz nuestro “no solamente es pionero”, según resalta, en la implementación de sistemas sostenibles de energía que lo hacen más eficiente para disminuir la huella de carbono, sino que cumple con todas las normativas nacionales e internacionales en este sentido.