Quantcast
lunes, 6 diciembre 2021 10:46

Julia Janeiro: los dos novios futbolistas con los que ha estado

-

Tal parece que el amor encontró una vez más a Julia Janeiro, que después de acabar de forma repentina su romance con el futbolista Bryan Mejía, ya habría encontrado unos nuevos brazos que la reciban. Lo peculiar de este asunto es que la hija menor de Jesulín de Ubirque y María José Campanario no parece querer salir de los futbolistas; esto debido a que la que sería su nueva pareja también pertenece a este mundo. Aunque muchos tal vez pensaran que se alejaría del mundo de los deportivos, tal parece que la joven quiere ser una Wag y por eso ahora es Álex Balboa quien habría conquistado su corazón.

Con Bryan Mejía ya tenía un año de relación antes de hacer público el romance; pero se conocieron en una fiesta, por amigos en común, el lateral del Real Aranjuez, de Tercera División, pudo conquistar a la hermosa joven. Julia Janeiro ya parece haber olvidado esa historia de amor, pues varias decepciones así lo han causado; por eso desde hace tiempo que ambos jóvenes ya no se siguen en redes sociales y borraron todo rastro de su relación. Tras esto parece que es el joven mediocampista del Alavés B quien ahora tiene su atención. La joven influencer fue cazada por los medios visitando el hotel de concentración en el que Balboa está con su selección, Guinea Ecuatorial; así que tras comer juntos, ella subió un momento a la habitación y luego se le vio dejando el hotel. Aún no hay nada confirmado, pero todo indica que hay romance nuevo.

En bikini enamoraría a cualquiera

Simplemente es inentendible como Bryan Mejía dejó escapar a semejante mujeron como lo es Julia Janeiro; pero aunque parezca contradictorio, también es fácil entender como Álex Balboa quedó hechizado con ella. Por supuesto que debe tener muchas virtudes, aunque en las redes solo se puede apreciar ese tremendo cuerpazo que suele exhibir para sus 194.000 seguidores. Aquí se ve eso en esta foto en la que su figura escultural brilla con ese bikini naranja. Un cuerpazo que no se puede ocultar.