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Qué es y para qué sirve el mindfulness

La meditación es una práctica por el cual el individuo entrena su mente o la induce a consciencia para conseguir algún beneficio específico; para promover la relajación, crear energía interna o fuerza de vida; así como desarrollar sentimientos de compasión,​amor, paciencia, generosidad y perdón.

El objetivo de la meditación es conseguir sostener la concentración en un punto sin esfuerzo, dirigido a​que el que lo practica este en un estado de bienestar en cualquier actividad de su vida. Y allí entra en juego el mindfulness. Conoce a continuación de que se trata y los pasos para realizarlo

¿Qué es Mindfulness?

¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness es la capacidad que tienen todos de estar y vivir el presente de una forma equilibrada, con una actitud de aceptación y apertura, para así manejar de manera más efectiva las emociones y debes aprender todo lo que debes conocer sobre ella.

Con ello se quiere lograr sentirse más relajados, así conocer cómo funciona la mente, además que esta práctica ha crecido en los últimos tiempos en la sociedad, las empresas, escuelas, hospitales, universidades, porque tiene beneficios en el aula y en la educación.

Hay investigaciones que apoyan que el entrenamiento de mindfulness ayuda en el tratamiento de algunos trastornos psicológicos como: la ansiedad, la depresión y las adicciones. E incluso hay documentación de los beneficios en la educación, las empresas y muchas otras áreas, además otros consideran que este término se asocia con un rasgo de la personalidad, una persona atenta por naturaleza.

Para mucho el mindfulness, es una forma de meditar llevada más allá, hay quienes la relacionan con la religión, esta para nada tiene que ver con las creencias, sino con estar unido a ti mismo como persona y como ser vivo. Somos seres pensantes y meditar es muy importante, porque nos permite ser únicos y privilegiados, que debemos centrarnos en un punto en concreto y es el de vivir el presente en gran medida.

¿Que necesitas para hacer mindfulness?

Para poner en práctica el mindfulness, se requiere básicamente tres elementos: Silencio, concentración y un espacio lo más neutro posible.

¿Qué se debes hacer para practicar el mindfulness?

¿Qué se debes hacer para practicar el mindfulness?

A continuación te indicaremos una serie de pasos a seguir para poner en practicar el mindfullness y obtener sus beneficios:

  • Contar con un sitio libre de ruidos: una habitación insonorizada, para ello se puede colocar una manta en la puerta y ventanas para que el ruido no entre mientras se realiza la sesión de mindfulness. E incluso un espacio natural: un parque, un lago cercano, un bosque, pero lo más recomendable es hacerlo en casa.
  • Desactivar todos los dispositivos: apagar los móviles, tablets, ordenadores, quitar las alarmas, desenchufar necesariamente televisiones, teléfonos fijos. Para así evitar cualquier tipo de corriente eléctrica en la habitación, solo algo de música relajante en ciclos repetitivos, nada de música que capte la atención negativamente y permita perder la concentración.
  • Usar ropa cómoda: para realizar mindfulness, hay que contar con ropa cómoda e incluso sin zapatos, ni accesorios, estar descalzo  es vital para liberar toda la energía y dejar que fluyan los pensamientos de la mejor manera. Hay quienes recomiendan la meditación al desnudo, aunque no es de estricta obligatoriedad pero si el cuerpo está libre mucho más la mente.
  • Respirar de forma adecuada: hay que sentarse cómodamente en el suelo y otro cojín, contar con alfombrillas de yoga ideales para mindfulness, las cuales son un poco acolchadas. La postura del loto es la adecuada pero igual sirve estar sentados de forma cómoda y con la espalda en un ángulo recto, que facilita la respiración.

Con el tórax y el cuello recto, es decir, aguantar la espalda sin dejar caer, para que la concentración sea más duradera, las extremidades superiores e inferiores relajadas sin que desestabilicen la postura.

  • Empezar haciendo ejercicios básicos de respiración: hay que concentrarse en la respiración, ignorando al máximo si hay música cercana. Solo se debe escuchar la respiración y sentir cómo circula por todo el cuerpo, pero no pensar en respirar, sino sencillamente en respirar, esto no es fácil pero vale la pena lograrlo.  
  • Elige un mantra: al tener la respiración bajo control, se pasa a elegir el mantra, el cual idealmente debería ser diferente en cada sesión. El cual viene a estar representado por una frase corta que induzca a la relajación, por lo general es ohm y repetirlo, pero puede ser decir “tengo conciencia de mí mismo”, “todo está bien” o alguna otra frase que ayude.

Se dice en voz alta o mentalmente, de manera calmada y al ritmo de la respiración, sin interferir.

  • Crear un espacio mental: Tras controlar la respiración y elegir el mantra, hay que crear un espacio mental para permanecer todo el tiempo que se desea, mientras se realicen los ejercicios de mindfulness. El lugar puede ser imaginario o real, solo debe  causar paz y lograr relajarnos.
  • Elaborar la ambientación del espacio mental: una vez que se encuentre con el espacio mental hay que ambientarlo, y todo dependerá del estado de ánimo. Estar atentos a todo sin dejar que la mente vuelva y vaya a cualquier sitio imaginable.
  • Poner la mente en blanco: es el ejercicio más avanzado de mindfulness y su objetivo es dejar la mente en blanco y conseguir que la conciencia se fusione con el universo. y no es tan fácil porque dejar de pensar en absolutamente todo resulta algo tedioso.
  • Usa la meditación a tu favor: hay que dejar que todo fluya y que poco a poco aparezcan todos esos pensamientos que rondan en el subconsciente. Solo hay que dejar que se experimente, se sienta y se deje fluir; así de simple y complicado como eso.
  • Conseguir los objetivos: una vez controlado todo los aspectos anteriores enfoscarse en lo que se desea conseguir: una mejora de trabajo, más energía. Con el mindfulness no se le pide al cosmos que nos regale sino para hacer que seamos capaces de conseguir todos lo que se puede y que sea real de conseguir con el esfuerzo.
  • Repetir al día siguiente: hay que hacerlo todos los días o por lo menos tres veces a la semana.