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Imanol Arias, sobre ‘Muerte de un viajante’: «Es muy rápida y vivaz»

El próximo 30 de septiembre se estrena en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, ‘Muerte de un viajante’Imanol Arias protagoniza esta versión teatral de una de las obras más famosas de Arthur Miller, dirigida por Rubén Szuchmacher y adaptada por Natalio Grueso. Completan el reparto Jon Arias, Jorge Basanta, Fran Calvo, Cristina de Inza, Virginia Flores y Carlos Serrano-Clark, en esta producción de José Velasco.

Los dos principales protagonistas, Imanol Arias y su hijo Jon Arias, hablan en exclusiva para el diario QUÉ! y nos cuentan cómo ha sido el proceso para llevar esta obra a las tablas, lo actual del libreto y cómo es la relación padre-hijo trabajando juntos.

UNA MAQUINARIA PERFECTA

Así ha definido en la entrevista Imanol Arias a la obra: «Siempre se recuerda la pieza, es una maquinaria perfecta, es muy rápida y vivaz». Por ello apenas han hecho cambios porque el texto de Arthur Miller es perfecto. De todas formas, Imanol apunta que «versionar esta obra es muy comprometido porque nunca puedes quitarle la esencia».

También hablaron de lo actual que sigue siendo la historia, que expresa la crueldad de un capitalismo salvaje en el que el ser humano sólo vale lo que sea capaz de producir, la frustración por los sueños no cumplidos, la incapacidad de padres e hijos para expresarse su amor, las y la necesidad de triunfar. «Nos presenta un modelo, el de padre, que en cualquier religión monoteísta ha sido una figura protectora y castradora, para tener el control», señala Imanol.

Por su parte, Jon Arias abunda en la entrevista sobre este mismo tema: «El hijo del protagonista es una víctima del sistema capitalista, obsesionado con el éxito» y también el hecho de «no dejar que tus hijos sean lo que quieren ser». «Es una temática muy vigente», añade, y de lo más actual, donde «no puedes comprar una casa, no puedes tener hijos (…) una esclavitud a tantas cosas», y te sientes «muy perdido en el mundo».

Imanol Arias da otra clave del texto: «Lo viejo no ha terminado de desaparecer y lo nuevo no acaba de llegar y ahí surgen los monstruos». La obra «se parece muchísimo a lo que pasaba entonces, solo que ahora estabas más aislado y ahora con las redes lo ve todo el mundo».

Preguntados por cómo han trabajado juntos padre e hijo, Jon Arias ha sido claro: «Trabajo muy bien con él y veo cómo se pelea con cosas, le he visto trabajar en rodajes como espectador y ahora en teatro descubrimos inseguridades». «Es la intimidad que tenemos los dos como compañeros», añadió. Y demuestra también la admiración hacia su padre: «Valoro su valentía para enfrentarse a un personaje tan complicado y sin descanso, por lo que tuvo que parar al principio de los ensayos».

DE QUÉ VA ‘MUERTE DE UN VIAJANTE’

La sinopsis es una de las obras más famosas del teatro: Willy Loman es un viajante de comercio que ha entregado todo su esfuerzo y su carrera profesional a la empresa para la que trabaja. Su único objetivo es darle una vida mejor a su familia, su mujer y sus dos hijos, que le adoran y a los que quiere inculcarles la ambición por triunfar y progresar en la escala social. Trabajador infatigable, ahora, con sesenta y tres años, exhausto y agotado tras una vida sin descanso, ve cómo su posición en la empresa se tambalea. Sus ventas ya no son las que eran y su productividad cae en picado, lo que provoca que la relación con sus jefes se haga insostenible.

Su matrimonio tampoco va bien, y la relación con sus hijos esconde un antiguo secreto que les llena de resentimiento y que amenaza con destrozar la estabilidad familiar. Todo ello le lleva a una espiral de depresión y autodestrucción, en la que su único apoyo es su abnegada esposa, la única que parece entenderle. A medida que se complican los acontecimientos y sus sueños se desvanecen, todo se precipita hacia un final trágico al que el vencido viajante parece inexorablemente abocado. La crueldad de un capitalismo salvaje en el que el ser humano sólo vale lo que sea capaz de producir, la frustración por los sueños no cumplidos, la incapacidad de padres e hijos para expresarse su amor, las complejas relaciones de pareja, y la necesidad de triunfar y ser aceptado por los demás, son los ejes sobre los que pivota esta obra maestra de la dramaturgia contemporánea, una demoledora reflexión sobre el ser humano que, como buen clásico, resulta tan actual hoy como cuando se escribió a mediados del siglo pasado.