Quantcast

Cómo arreglar una puerta que chirría

Toda puerta que chirría es molesta, de hecho es imposible tolerarla ya que genera un sonido realmente molesto. Por lo general esto se debe a que falta de aceite o deterioro de las bisagras.

El uso constante de las puertas puede provocar un desgaste de las piezas que incluso puede llegar a provocar que se cambie la pieza completa. Por lo general, sucede que la bisagra pierda todo el aceite, se reseque y la fricción entre las piezas produzca un sonido de mayor o menor intensidad.

LEA TAMBIÉN: CÓMO CAMBIAR LA PUERTA DE LA NEVERA

Este ruido suele ser bastante molesto sobre todo si se abre a diario, es decir que si es la puerta principal o de la habitación, el ruido será constante.

Claro está que hay varios trucos que puedes aplicar para solucionar el problema y deshacerte de ello de forma rápida. Pero si consideras que es necesario hacer un cambio de bisagra o puerta, es válido también.

Indiferentemente a continuación te dejamos varias opciones que puedes aplicar para solucionar el chirrido de la puerta.

Trucos para solucionar el ruido de la puerta de una vez por todas

Trucos para solucionar el ruido de la puerta de una vez por todas

Ahora bien, hay varios trucos que puedes aplicar para solucionar el sonido de la puerta que no deja de molestar. Así que toma nota a continuación de lo que deberás aplicar.

Para que la puerta deje de sonar puedes echar aceite, algunos aplican industrial, otros comestible pero solo un poco, y algunos el de la máquina de coser. Este aceite es aplicado por las bisagras.

Por muy poca cantidad de aceite que eches siempre existirá la posibilidad de que caigan algunas gotitas al suelo, por lo que debes tener la precaución de colocar en el suelo un papel absorbente o servilleta.

Otras opciones para solucionar el molesto ruido:

  1. Barra de jabón. Solo debes frotar la bisagra o el gozne de la puerta con una barra de jabón. Los aceites naturales del jabón serán como un lubricante para la puerta y harán que esta deje de chirriar.
  2. Vaselina. Otra solución simple para evitar el ruido molesto de una bisagra chirriante es frotarla con vaselina. Solo toma una buena porción y aplicala en la zona de la bisagra.
  3. Mantequilla. Hay quienes utilizan mantequilla. Solo debes frotar la bisagra chirriante con mantequilla y olvídate del problema.
  4. Vela de parafina. Una vela de parafina funciona perfecto para el molesto sonido de una bisagra chirriante. Solo debes frotar la bisagra con una vela de parafina y listo.
  5. Aceite de cocina. Tanto la versión líquida como el spray son perfectos para solucionar el problema de una puerta chirriante. Solo tienes que frotar o rociar el aceite en la bisagra y quedará solucionado.

¿Qué pasa si no puedo solucionar?

¿Qué pasa si no puedo solucionar?

En caso que no desees o no puedas hacer que la puerta se le quite el sonido, la respuesta podría ser cambiarla.

Las puerta, aparte de su función decorativa, son imprescindibles por sus múltiples bondades. Sin importar si es puerta corredera, de madera, hierro u otro material, cada puerta se encarga de brindar un rasgo característico a tu hogar.

  • La puerta corredera o no, representan un papel primordial a la hora de separar las estancias y crear ambiente distintos.
  • Cualquier puerta viste de discreción y privacidad cada habitación, también ayuda el diseño.
  • Proporcionan aislamiento tanto visual como sonoro y térmico.
  • Es extraordinaria la protección que procuran contra agentes externos.

Debes tener en cuenta que además de aspectos como el espacio disponible o la entrada de luz a otras estancias, es preciso observar lo que más conviene en  función del diseño general adoptado en nuestro hogar para conseguir uniformidad.

Por ejemplo, las puerta corredera representan una gran solución a la hora de economizar metros en un inmueble de tamaño reducido, aunque sus posibilidades van mucho más allá ya que permiten diferenciar espacios sin perder fluidez.

Y si deseas dejarlas abiertas, potenciando la sensación de amplitud y luminosidad, unificarán todas tus estancias. En definitiva, de cristal o madera, sobrepuestas o empotradas, seguro que acertarás, escojas la que escojas.

Pero las correderas son la opción en cuenta ya que son cómodas y prácticas, así que sin importar el rasgo de la vivienda, quedan y suelen calar perfectamente.

La elección depende de muchos factores, entre los que podemos destacar el diseño y acabado de la misma, el presupuesto o la finalidad que perseguimos. 

Asimismo, otro factor a tener en consideración es el espacio de que se dispone para abrirlas. Así pues, según su apertura podremos elegir entre puerta batientes convencionales, correderas y plegables.

Una vez seleccionado el sistema de apertura de la puerta, tocará decidir si las queremos opacas, translúcidas o transparentes, dependiendo del lugar donde vayan a ser instaladas. Sin duda, las más versátiles son las del salón, puesto que son las que menos intimidad están obligadas a suministrar.